El río Magdalena, gracias a su posición geográfica entre las ramas andinas del norte de Sudamérica, fue desde tiempos precolombinos ruta de incursión hacia el interior de lo que hoy es Colombia.
Es la principal arteria fluvial del país a pesar de no ser el río más largo ni el más caudaloso. Desde el 2024 se convirtió en navegable para embarcaciones de lujo generando importantes beneficios económicos y turísticos para los destinos.
Tal y como cuenta la historia de Colombia, el próximo 1 de abril el río Magdalena estaría cumpliendo 525 años de haber sido descubierto, según los colonizadores, por Rodrigo de Bastidas, quien le dio el nombre por la celebración ese día de Santa María Magdalena; aunque un documento del Museo Nacional señala que los antiguos pobladores que habitaron sus diferentes tramos lo llamaron Yuma, Karacalí o Guaca-Hayo.
Desde entonces se convirtió en el camino por el que los conquistadores viajaron al corazón de América tras la promesa del oro, y se volvió el escenario privilegiado del encuentro y conflicto entre dos sociedades y culturas.
Desemboca en el mar Caribe, en el sitio conocido como Bocas de Ceniza, a 7,5 km de Barranquilla.
Los mismos archivos del Museo Nacional sostiene que las primeras imágenes que se difundieron fueron legadas por los viajeros que desde el siglo XVIII inmortalizaron, a través de grabados y narraciones, la fauna, la flora, los paisajes y los modos culturales que en sus alrededores habitaban.
“Para el siglo XIX la lucha de los criollos por obtener su independencia, y las transformaciones de la naciente república, estuvieron ligadas al río como eje transversal que articuló el naciente territorio nacional e invitó a la adopción de tecnologías que permitieron el nacimiento y desarrollo de una economía agroexportadora”, indica el escrito, que resalta además que ya en el siglo XX, de la mano de las embarcaciones a vapores que trasladaron a miles de pasajeros y toneladas de mercancía, su cauce se ligó a la modernidad, y llevó a Colombia al encuentro con el mundo. El transporte del petróleo, la riqueza de su pesca, la construcción de modernos puentes, vapores, ferrocarriles y hoteles se convirtieron en símbolos de la modernización del país.
Este afluente, gracias a su posición geográfica entre las ramas andinas del norte de Sudamérica, fue desde tiempos precolombinos ruta de incursión hacia el interior de lo que hoy es Colombia y seguramente hacia el sur de la misma como Ecuador. En 2006, el río Magdalena fue nominado como símbolo cultural de Colombia.
A la altura del El Banco, al sur del Magdalena, se desvía por el brazo de Loba, notorio en el aumento de su envergadura brindando así mayor longitud total, pasando por Magangué, aislando así a Santa Cruz de Mompox; más adelante, coge dos ramales, el canal del Dique (en el municipio de Calamar) y el caño Ciego (en el departamento del Magdalena).
Papel de Cormagdalena
La principal entidad encargada del manejo, desarrollo sostenible y navegabilidad del río Magdalena es la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena), adscrita al Ministerio de Transporte. Esta coordina acciones en más de 130 municipios ribereños para el transporte, ordenamiento ambiental y competitividad regional.
Objetivos de la Corporación
La Corporación tiene como objeto la recuperación de la navegación y de la actividad portuaria, la adecuación y conservación de tierras, la generación y distribución de energía, así como el aprovechamiento sostenible y la preservación del medio ambiente, los recursos ictiológicos y demás recursos naturales renovables. Articulo 2o. de la Ley 161 de 1994.
Misión
Garantizar, a través de actuaciones propias y de la coordinación interinstitucional, la protección y gestión integral del Río Magdalena como un bien público a su cargo, que en su conjunto constituye un sistema multidimensional, con el fin de contribuir al aumento del desarrollo competitivo del país, al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades ribereñas y a la protección del derecho de todos los colombianos a gozar de un ambiente sano.
Visión
Para el año 2030, Cormagdalena será́ reconocida como una entidad con alto nivel de gobernanza, con capacidad de coordinar y apoyar a las demás entidades estatales con funciones relacionadas con el río Magdalena o que lo afecten, para asegurar de forma eficaz y eficiente la protección y gestión integral del sistema que él constituye, para lo cual garantizará su navegabilidad y su interconexión con los demás modos de transporte, el aprovechamiento sostenible de sus recursos naturales renovables, la promoción de su significado cultural y atractivo turístico, el fomento de proyectos productivos y energéticos sostenibles en el ámbito territorial, la preservación del ambiente y la prevención y gestión coordinada de los desastres naturales en su zona de influencia.
Otras entidades y
actores involucrados
Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible: Define las políticas ambientales y de cuencas.
Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam): Monitorea el caudal y los niveles del río.
Corporaciones Autónomas Regionales (CAR): Entidades como la CAR (Cundinamarca), CorMagdalena, Corpoboyacá, entre otras, gestionan la cuenca en sus respectivas jurisdicciones territoriales.
Ministerio de Transporte: Responsable de la infraestructura de navegación.
Las poblaciones indígenas utilizaban y adoraban las aguas de este río, por eso en la parte baja de su nacimiento le llamaban Caripuaña (el río Grande).
Su navegabilidad
El río Magdalena, también llamado río Grande de la Magdalena es navegable desde Honda, Tolima, hasta su desembocadura en Bocas de Cenizas, y su principal afluente es el río Cauca. Hoy lleva cargas de sedimentos que quintuplican o más las de ríos como el Amazonas o el Paraná.
Ello implica también mayores dificultades esperables en los procesos de recuperación de la navegabilidad del río, que en estas condiciones se vuelven muy difíciles y quizá improbables.
DESTACADO
El río Magdalena tiene una longitud de 1.540 kilómetros aproximadamente desde su nacimiento en el Páramo de las Papas a 3.685 metros en el Macizo Colombiano hasta su desembocadura en Bocas de Cenizas en el mar Caribe.
El tamaño de su cuenca es de 257.440 km2, equivale al 23% de la superficie total del país. En los 728 municipios ubicados a su paso se asienta el 80% de la población del país y se genera el 85% del producto interno bruto.
Puertos más dinámicos
Alto Magdalena: Neiva, Girardot, Ambalema y Honda.
Magdalena Medio: La Dorada-Puerto Salgar, Puerto Berrío, Puerto Wilches y Gamarra.
Bajo Magdalena: El Banco, Mompox, Magangué, Calamar y Barranquilla.
Los barcos AmaMagdalena y AmaMelodia, ofrecen experiencias de crucero por el río con alojamiento de lujo y vistas panorámicas.
Río Magdalena para cruceros de lujo
Tras el anuncio histórico de que a partir de 2024 dos barcos de lujo navegarán por el río Magdalena, bajo la operación de la empresa estadounidense AmaWaterways, un grupo de entidades gubernamentales, incluyendo el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ProColombia, Fontur e Innpulsa, Cormagdalena y representantes de la empresa de cruceros, se unieron para asegurar el éxito del proyecto y generar importantes beneficios económicos y turísticos en los destinos por donde pasan los barcos.
Uno de ellos llamado AmaMagdalena que zarparó el 30 de marzo de 2024, y AmaMelodia, el 19 de junio, navegaron por los destinos de Cartagena, Barranquilla, Mompox, El Banco, Calamar, Magangué, Santa Bárbara de Pinto, Nueva Venecia y Palenque. Estas ofrecen experiencias de crucero por el río con alojamiento de lujo y vistas panorámicas.
Las tres protagonistas originales de la serie “Los Angeles de Charlie”. De izquierda a derecha, Jaclyn Smith, en el papel de Kelly Garrett; Kate Jackson, como Sabrina Duncan y Farrah Fawcett, Jill Munroe en la serie. (Foto cedida)