El acto inaugural de esta agenda cultural, paralela a la Cumbre CELAC–UE, rindió homenaje a la memoria ancestral y a la diversidad creativa de Colombia, con la participación de los mamus de la Sierra Nevada, el Coro Sinfónico de Tambores de Cabildo y artistas locales.
Con un acto cargado de simbolismo y espiritualidad, se dio inicio al ‘Reencuentro en el Corazón del Mundo’, un espacio que trasciende la celebración cultural para convertirse en una declaración de independencia, esperanza y diálogo intercultural. El evento se desarrolla de manera paralela a la Cumbre CELAC–UE en Santa Marta, y busca reafirmar el papel de Colombia como un territorio que conversa con el mundo desde su memoria, su riqueza simbólica y su creatividad.
El encuentro comenzó con un círculo de la palabra, ceremonia tradicional en la que se pidió permiso a los mamus de las comunidades indígenas de la Sierra Nevada y de Santa Marta para llevar a cabo la agenda cultural del Reencuentro. Este gesto, cargado de respeto y significado, marcó el inicio de un espacio donde las voces ancestrales y contemporáneas se entrelazan para rendir tributo a la vida, la naturaleza y la identidad colectiva.
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Un ensamble de arte y espiritualidad
El componente artístico del evento estuvo a cargo del Coro Sinfónico de Tambores de Cabildo, acompañado por niños del Cabildo de Cartagena y cantaoras de Santa Marta, quienes ofrecieron un emotivo ensamble musical. Sus interpretaciones resonaron como una invitación a la unión, la armonía y la celebración de la diversidad cultural que caracteriza al Caribe y al país.
El ‘Reencuentro en el Corazón del Mundo’ se consolida así como un puente entre lo ancestral y lo contemporáneo, una manifestación en la que el arte, la espiritualidad y el diálogo se unen para reafirmar que Colombia tiene mucho que decirle al mundo desde su esencia más profunda.