Esta problemática suele ocurrir en la mayoría de las capitales del país.
Cada vez es más común observar buses en Santa Marta que por sus tubos de escape emergen humo al mejor estilo de una chimenea casera.
Los motores de combustión interna de estos vehículos emiten varios tipos de gases y partículas que contaminan el medio ambiente, los productos que se emiten en mayor cantidad son: óxidos nitrosos (NOx), monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO2), compuestos orgánicos volátiles y también macropartículas.
Esta situación es preocupante ya que deja en evidencia la falta de controles, supervisiones y mantenimiento de estos buses públicos de la ciudad que cada vez están en peores condiciones.
No solo se encuentran en malos estados, sin aires (la gran mayoría), con asientos incómodos, sobrelleno de personas; si no que además la falta de mantenimiento está contaminando cada vez más el aire samario.
Los agentes contaminantes procedentes de la quema de los combustibles fósiles o convencionales pueden afectar el aire, agua y el suelo, así como la vida animal y vegetal. Este humo negro mezclado con gases tóxicos contamina los pulmones, irrita los ojos y degrada, en particular, el ambiente urbano.