Al menos durante tres días se presentó un fuerte derramamiento de aguas negras sobre la calle 22, debido al taponamiento de una alcantarilla situada entre las carreras 7 y 8, a la altura del cementerio San Miguel.

Funcionarios del Essmar y Veolia atendieron el llamado de la comunidad esta mañana. Con equipos de presión- succión retiraron los sedimentos acumulados en los manholes. Al parecer, el sistema de alcantarillado de la zona se llena de arena y residuos sólidos, puesto que la calle se encuentra sin pavimentación y las obras siguen sin avanzar. Por tanto, se genera el colapso frecuente de los manholes.

Transeúntes y comerciantes del sector denuncian que la situación se presenta en el lugar aproximadamente cada dos días. Algunos trabajan con tapabocas para evitar la inhalación de los nauseabundos olores que manan de las alcantarillas.

El encharcamiento afecta a la avenida Santa Rita desde la carrera 8 hasta la Carrera Primera o Paseo Bastidas.