Los resaltos viales reductores de velocidad o 'policías acostados' que fueron instalados sobre la calle principal del barrio Líbano 2000, no cuentan con la debida señalización de tránsito para dar aviso a los conductores sobre su existencia.
Al instalar resaltos se debe cumplir con una serie de especificaciones técnicas. Por ejemplo: deben estar precedidos de la señalización vertical y horizontal correspondiente y, cuando sea posible, acompañados de otras medidas que induzcan al conductor a reducir gradualmente su velocidad hasta alcanzar un nivel satisfactorio. Así lo argumentan las normas de tránsito. Sin embargo, los resaltos del Líbano no cumplen los requerimientos hasta el momento.

De igual forma, deben complementarse con señales reglamentarias de velocidad y advertir su presencia con la respectiva señal preventiva.
Varios conductores expresaron a EL INFORMADOR, que no tenían conocimiento de los reductores y que en algunas ocasiones, la carencia de señalización, genera disminuciones bruscas de velocidad que podrían generar daños en los vehículos.

Los dos resaltos situados en la calle principal del barrio Líbano 2.000 fueron instalados por personal de la Unión Temporal Amoblamiento Urbano de Santa Marta el día 14 de junio de este año a petición de la comunidad.
Los moradores del barrio han expresado sentirse de acuerdo con la nueva medida de tránsito vehicular, por los frecuentes accidentes que antes se registraban en la zona. Por su parte, los conductores piden que se instale la respectiva señalización antes de los resaltos.