El recién instalado adoquín de la Avenida del Libertador a la altura de la carrera 14 tiene ya dos puestos de venta ambulante.
La recuperación de los andenes debe acompañarse de una campaña de reubicación y traslado para que la avenida muestre una cara amable. La inversión se pierde ante el tráfico diario de los carros de comida que paulatinamente deteriorarán la obra.