Una emergencia sanitaria se presenta en el barrio Bastidas desde las últimas horas por un fuerte rebosamiento de aguas servidas.
La comunidad denuncia que el líquido potable que sale de las tuberías de algunas viviendas se encuentra contaminado. Asimismo, cuentan que los niños y adultos mayores sufren por los fuertes olores que manan de las alcantarillas.
La problemática se presenta en la entrada del barrio y se extiende hacia Chimila. Feligreses asisten a las actividades religiosas en medio de las aguas residuales. Los comerciantes y moradores de la zona piden solución a la empresa de acueducto y alcantarillado.
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https://youtu.be/EtEz5qZpnkQ