En la urbanización Villa del Mar, cerca a la Universidad del Magdalena, un hombre saca diariamente a su perro raza Pitbull con su respectivo bozal y con una bolsa para recoger los excrementos correspondientes desde que entró en vigencia el nuevo Código Nacional de Policía y Convivencia.
El ciudadano en mención, expresa que quiere evitar inconvenientes con las autoridades por incumplir el nuevo Código y que por tal motivo prefiere acatar las normas. Así mismo, acepta que aunque su mascota nunca ha tenido un comportamiento agresivo, prefiere ponerle el bozal "porque muchas personas le tienen miedo al perro".
Tener caninos potencialmente peligrosos en espacio público, zonas comunes, transporte público sin bozal, traílla o demás elementos que exige la ley, genera una multa tipo 2, que tiene un costo aproximadamente de $196.720 pesos (8 salarios mínimos diarios legales).
De igual forma, hay una multa tipo 1 para quienes decidan no recoger el excremento de su mascota o después de recogidos dejarlos abandonados en espacio público o áreas comunes, y tiene un costo aproximadamente de $ 98.360 pesos, (4 salarios mínimos diarios legales).
En otro apartado del Código, uno de los requisitos es que los dueños de estos animales deben tener una póliza de responsabilidad civil extracontractual, quien no la tenga enfrentará una multa tipo 4, es decir 32 salarios mínimos diarios legales vigentes.
Por el momento, son pocos los ciudadanos que se adaptan a estas medidas, sin embargo, se espera que durante los 6 meses de pedagogía, los samarios respeten y cumplan el nuevo Código de Policía a cabalidad.