Los habitantes del barrio Timayuí II, primera y segunda etapa, manifiestan que llevan aproximadamente un mes soportando los olores nauseabundos que manan de las tuberías de alcantarillado del sector que se encuentran averiadas.
Cuentan que a pesar de las denuncias presentadas por medio de EL INFORMADOR, no han recibido ninguna solución a la problemática y las enfermedades en la piel siguen apareciendo en los niños y adultos mayores que residen en la zona.
Los moradores del barrio deben cerrar las puertas y ventanas de sus viviendas para mitigar el impacto que causan los fuertes olores y la proliferación de mosquitos que se ha presentado en las últimas horas. Las calles son un río de aguas negras y la contaminación en el ambiente sigue generando problemas de salud.
“Es imposible comer en medio del fuerte olor que hay en la calle canal del barrio. Nos da dolor de cabeza, ganas de vomitar y rasquiña en la piel por la contaminación del sector. Pedimos ayuda urgentemente”, expresó una de las afectadas.

La reconocida calle canal del barrio es una de las más afectadas por la corriente de aguas negras que desciende desde la parte alta de Timayuí III. Los vecinos del lugar aseguran que sus calles se han convertido en un verdadero problema sanitario. Niños, adultos mayores y mujeres en embarazo son los más afectados por la situación.
Rodolfo Ceballos, presidente de la Junta de Acción Comunal de Timayuí II primera etapa, cuenta que, “el represamiento de aguas negras es impresionante. Estamos cansados de los malos olores. Ya llevamos casi un mes en la misma situación. Hemos denunciado varias veces el problema para que vengan a controlar las aguas servidas que están saliendo de las cañerías pero han hecho caso omiso”.
Las familias afectadas solicitan urgentemente la presencia de Metroagua en Timayuí II y III para que se les brinde una solución a la problemática. Señalan que no quieren vivir un diciembre negro por las aguas putrefactas que salen de las tuberías y que han generado enfermedades en la población más vulnerable.