Las casas del barrio Timayuí II, primera y segunda etapa, permanecen con ventanas y puertas cerradas por el nauseabundo olor de las aguas residuales que manan de las tuberías del sector desde hace aproximadamente un mes. Los problemas de salud empiezan a notarse en los niños y moradores de la zona por la contaminación en el ambiente.
La reconocida calle canal del barrio es una de las más afectadas por la corriente de aguas negras que desciende desde la parte alta de Timayuí III. Los vecinos del lugar aseguran que sus calles se han convertido en ríos de aguas servidas.
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