En la plaza de San Francisco, la bahía de parqueo para que los pasajeros se suban o bajen de los vehículos, está ocupada por ventas ambulantes que utilizan el espacio para expender sus productos.
Así mismo, se convierte en el parqueadero de las motocicletas y de particulares. Consecuentemente, los vehículos que van a dejar o recoger pasajeros, deben utilizar la vía, ocasionando trancones en el tránsito.