A Edwin Tutistar Garzón, subintendente de la Policía Nacional se le dictó medida de aseguramiento por venderles armas de corto y largo alcance a un comando del grupo criminal de los Úsuga.
El juez primero penal municipal de Antioquia, con base a las investigaciones que se adelantan por el hecho, indicó que Tutistar Garzón recibió diez millones de pesos, a cambio de transportar un vehículo de la Dijín con las armas que fueron retiradas de los comandos de la Institución en el mes de noviembre de 2012.
Frente a estos señalamientos, el uniformado aceptó los cargos de concierto para delinquir agravado, tráfico, fabricación y porte ilegal de armas de fuego y cohecho propio. Sin embargo, no es el único condenado en este caso, puesto que ya ha sido detenido un patrullero de la Policía adscrito a la Interpol.
Según los investigadores, el clan Úsuga utilizaría el arsenal suministrado para realizar un operativo de liberación a mano armada de un grupo de comandantes de su organización, que se encontraban recluidos en la cárcel de Girón.