La Defensoría del Pueblo ha advertido en alertas tempranas sobre la expansión de grupos armados en esta zona del Magdalena.
El homicidio de Martín deElías Fonseca Machado en el corregimiento de Casablanca, jurisdicción de Pijiño del Carmen, ha intensificado el temor entre la comunidad, que denuncia el creciente accionar de grupos armados ilegales en la zona. Comerciantes, ganaderos y líderes sociales advierten que las extorsiones han ido en aumento y exigen respuestas inmediatas de las autoridades.
Desde el asesinato del comerciante, la tensión ha ido en aumento, con versiones que apuntan a que otros comerciantes han recibido amenazas similares. La presencia de estructuras armadas ilegales en el sur del Magdalena ha sido denunciada reiteradamente, y en varias ocasiones se han registrado ataques contra quienes se niegan a pagar las sumas exigidas.
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Con su objetivo cumplido, los pistoleros, antes de huir, dejaron junto al cuerpo de la víctima un letrero firmado por las Autodefensas Gaitanistas de Colombia que decía:
“E.G.C., presente por sapo lengua floja y para todos los cuatreros y ladrones. Ejército Gaitanista de Colombia, al pie de la lucha por el pueblo.”
En respuesta a la presión de la comunidad, las autoridades han reforzado la presencia policial en el corregimiento y han anunciado avances en las investigaciones. Sin embargo, líderes locales aseguran que las medidas tomadas hasta ahora no han sido suficientes para frenar la violencia y piden acciones concretas para garantizar la seguridad en la región.
La Defensoría del Pueblo ha advertido en alertas tempranas sobre la expansión de grupos armados en esta zona del Magdalena, señalando el riesgo que enfrentan poblaciones rurales ante la disputa por el control territorial y las economías ilegales.
La incertidumbre persiste entre los habitantes de Pijiño del Carmen, quienes temen que la violencia siga escalando si no se toman medidas contundentes contra los responsables. Mientras tanto, las familias afectadas claman por justicia y protección en un territorio donde la seguridad parece cada vez más frágil.