La policía italiana confirmó que Ayling fue secuestrada el pasado 10 de julio por la mafia de tráfico ilegal "Black Death" con el objetivo de ser subastada en internet.
La joven, que había volado a Milán para una sesión de fotos, fue drogada, esposada e introducida en una bolsa para ser trasladada a un pueblo al noroeste de Turín donde estuvo retenida.
El abogado de Ayling afirmó que los captores dijeron a la modelo que estaba vigilada y que la matarían si trataba de huir, por lo que ella cumplió con las órdenes.
Tras su liberación, la víctima relató a la policía que el hombre que la retenía le prometió dejarla marchar después de conocer que ella tenía un hijo.
Hasta el momento en que fue puesta en libertad, Ayling "pensó que sería buena idea ser agradable con su captor porque sabía que la iba a liberar", informo su abogado Francesco Pesce.
"Estaba aterrorizada y aunque pudo pedir ayuda no lo hizo porque estaba sometida a su captor o a la gente que la observaba como se le dio a entender", añadió.
La modelo dijo que había sido una "aterradora experiencia" en la que había temido por su vida y agradeció a las autoridades británicas e italianas su labor por asegurar su libertad.