Delgados pero con una alegría indescriptible en sus rostros llegaron ayer lunes hacia las 5:40 de la tarde los cuatro militares y seis policías que permanecieron por más de doce años en poder de las Farc.
Uno de los secuestrados, Wilson Rojas Medina, el más joven de todos con 36 años, lleva consigo un pecarí como mascota.
Los familiares no se acercaron a la aeronave, tal y como habían establecido las autoridades, y permanecieron en una sala especial habilitada en el aeropuerto.
Este lunes el grupo de uniformados pone fin a la pesadilla que vivieron, tras ser retenidos en cumplimiento de su deber. Finalmente, estos hombres, quienes han sufrido durante 13 y 14 años el suplicio del cautiverio, vuelven a sus hogares.
En una zona rural entre los límites de los departamentos del Meta y Guaviare, las Farc liberaron a los últimos uniformados secuestrados, la totalidad de las personas que había sido anunciada por este grupo armado los pasados meses de diciembre y enero. Estos diez uniformados fueron entregados a una misión humanitaria conformada por miembros de Colombianas y Colombianos por la Paz y delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
"Manifestamos nuestra gran alegría por el éxito de esta operación que permitió en un solo día la reunión de 10 familias que estuvieron esperando por tantos años", aseguró Jordi Raich, jefe de la delegación del CICR en Colombia. "Hoy se acaba la agonía para estas familias y eso nos llena de gran satisfacción". Los miembros de la Fuerza Pública fueron trasladados a una sala VIP dentro del aeropuerto donde se reencontraron por un breve espacio con sus allegados. Se espera que sobre las siete de la noche lleguen a la base militar de Catam en Bogotá. En el helicóptero viajaron dos integrantes del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), el organismo coordinador de la misión, acompañados por la exsenadora Piedad Córdoba y la directora de la Casa de la Mujer de Bogotá,
Delgados pero con una alegría indescriptible en sus rostros llegaron ayer lunes hacia las 5:40 de la tarde los cuatro militares y seis policías que permanecieron por más de doce años en poder de las Farc.