El mes de diciembre trae consigo las brisas en el Caribe Colombiano y por estos días los vientos se han intensificado.
Las ventoleras han alcanzado velocidades que oscilan entre los 46 y 64 kilómetros por hora en la zona central y occidental del mar caribe.
El oleaje, por otra parte, ha alcanzado una altura entre 3 y 4 metros, lo que ha llevado a que las autoridades establezcan un plan de contingencia para redoblar la presencia de salvavidas, ambulancias, y bomberos, en las playas.
Según el Instituto de Hidrología Meteorología y Estudios Ambientales, la condición de los vientos se puede extender hasta febrero.
En la última semana, en la capital del Atlántico, se han reportado árboles caídos e interrupciones en los servicios de televisión e internet. Esto debido a que las ramas de los árboles entran en contacto con los cables cuando soplan las fuertes brisas.
Ante los fuertes vientos que afectan las redes, el 27 de diciembre, Electricaribe intensificó sus labores de poda para evitar interrupciones en el servicio de energía.
Los caseteros propietarios de negocios en las playas también se han visto afectados por las ráfagas de los fuertes vientos. Ellos opinan que la ventolera aleja a los clientes de los destinos turísticos.
Pescadores, por su parte, manifiestan que por las fuertes brisas se encuentran más atentos en lo que tiene que ver con la seguridad. Pues el viento podría atentar contra de ellos cuando realizan la pesca en sectores alejados de la orilla, no solo por los vientos sino también por el oleaje.