La Unesco declara Patrimonio Mundial el centro histórico de Odesa, en Ucrania

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París, 25 ene (EFE).- La Unesco aprobó este miércoles la inclusión del centro histórico de Odesa, ciudad portuaria de Ucrania, en su lista de Patrimonio Mundial, por un procedimiento de emergencia para bienes amenazados, con lo que adquiere un estatus especial de protección frente a daños por la invasión rusa.

También entraron en la lista de patrimonio en peligro la Feria Internacional Rachid Karami, que diseñó el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer en Líbano, y los principales monumentos del antiguo reino de Saba, en Yemen.

La decisión fue adoptada por el Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco, reunido este miércoles en París en una sesión extraordinaria en la que se examinaron las tres candidaturas por un procedimiento de urgencia aplicado a los sitios de interés excepcional que se consideran amenazados.

En el caso de la ciudad portuaria de Odesa, a orillas del Mar Negro, la inclusión urgente de su centro histórico en la lista de Patrimonio Mundial fue objetada por la delegación rusa, que criticó una supuesta falta de rigor científico en el contenido de la proposición.

A su juicio, carecía de objetividad y contenía fragmentos "copiados" del portal Wikipedia y de blogs de turismo.

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De los 21 miembros del comité, solo Rusia votó en contra, 6 miembros votaron a favor y 14 optaron por la abstención, unos números suficientes para adoptar por mayoría la medida.

"Odesa, una ciudad libre, una ciudad mundial, un puerto legendario que ha dejado su huella en el cine, la literatura y las artes, queda así bajo la protección reforzada de la comunidad internacional", manifestó Audrey Azoulay, directora general de la agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en un comunicado emitido inmediatamente después de la decisión.

En cuanto a la Feria Internacional Rachid Karameh, ubicada en la ciudad libanesa de Trípoli, el Comité utilizó el procedimiento de emergencia para inscribir el sitio como Patrimonio Mundial debido a su alarmante estado de conservación, a la falta de recursos financieros para su cuidado y al riesgo latente de proyectos de desarrollo que podrían socavar la integridad del complejo.

Situada en el norte del Líbano, esta construcción fue concebida por el arquitecto brasileño Óscar Niemeyer en un terreno de 70 hectáreas situado entre el centro histórico de Trípoli y el puerto de Al Mina. Fue el proyecto insignia de la política de modernización emprendida por el Líbano en los años 60.

El edificio principal está formado por un inmenso pabellón en forma de bumerán de 750 metros de largo y 70 metros de ancho en el que varios países podían instalar libremente sus espacios de exposición.

Los monumentos del antiguo reino de Saba, por su parte, comprenden siete sitios arqueológicos que atestiguan sus logros arquitectónicos, estéticos y tecnológicos desde el primer milenio antes de nuestra era hasta la llegada del Islam.

Su inscripción por el procedimiento de emergencia se debió a las amenazas de destrucción relacionadas con el actual conflicto en Yemen.

La Lista de Patrimonio Mundial en Peligro incluye bienes culturales que se consideran amenazados por peligros graves, como la amenaza de desaparición debida a un deterioro acelerado, catástrofes naturales, conflictos armados, abandono o proyectos de grandes obras urbanísticas, entre otros.

La inscripción por esta vía de urgencia permite al Comité del Patrimonio Mundial asignar inmediatamente asistencia al bien amenazado, con cargo al Fondo del Patrimonio Mundial.

En términos legales, implica el establecimiento de una zona de protección ampliada en virtud de la Convención de la Unesco para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de 1972, de la que son signatarios tanto Ucrania como Rusia.

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Los Estados partes deben, en este sentido, colaborar en la protección de los lugares incluidos en la lista y están obligados a no adoptar ninguna medida deliberada que pueda dañar directa o indirectamente este patrimonio. EFE




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