La miedo al coronavirus detiene al Ocean Viking

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(EFE).- El barco humanitario Ocean Viking permanecerá atracado en el puerto italiano de Pozzallo (sur) durante los próximos 14 días, y su tripulación y los migrantes que rescató en el mar ya han sido puestos en cuarentena por el temor que el coronavirus ha desatado en todo el país.


La embarcación, fletada por las ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Méditerranée, aparece sola en uno de los muelles de este puerto siciliano, cerrado a cal y canto en la noche de este domingo.

Hasta aquí había llegado al mediodía después de una misión en la que había rescatado a 276 inmigrantes de las peligrosas aguas del Mediterráneo central, las mismas que bañan las costas de este pequeño y remoto municipio típicamente turístico.

Sin embargo, estas personas que escapan de Libia, al otro lado del mar, se han topado en Italia con un nuevo e inesperado escollo en su periplo hacia tierras europeas.

Las autoridades italianas autorizaron su desembarco en Pozzallo pero las han sometido a una cuarentena como precaución por el brote de coronavirus chino en el norte de Italia, que ya se ha saldado con tres muertes y más de 150 contagiados.

La tripulación, compuesta por 32 miembros, además de un periodista alemán, deberá permanecer a bordo del barco sin abandonarlo hasta que cumpla ese plazo. Son cooperantes de Francia, Italia, Jordania, Egipto, Noruega, Filipinas o Sudáfrica.

Suerte diversa han corrido los migrantes, entre ellos numerosos niños no acompañados, que tocaron tierra pero únicamente para recorrer los doscientos metros que separan el punto de atraque del barco y el centro de acogida del propio puerto.

Tanto la tripulación como los rescatados son víctimas indirectas de la histeria que el coronavirus de Wuhan ha desatado en Italia.

El alcalde de Pozzallo, Roberto Ammatuna, reconoce en una conversación con Efe que en efecto la cuarentena que ha dictado, en acuerdo con el Ministerio del Interior, es una medida "rígida" con el único objetivo de "calmar a la población".

"Existe una gran alarma en Italia seguramente favorecida por los medios de comunicación y he tenido que tomar esa decisión para tranquilizar a la ciudadanía", refiere el regidor, del gobernante Partido Demócrata (centroizquierda).

El hecho es que ninguno de los inmigrantes ni miembros de la tripulación presentaron síntomas de coronavirus durante la travesía y los rescatados, sometidos a evaluaciones médicas también en tierra, tenían "condiciones de salud bastante buenas", explica.

A las puertas del centro de acogida unos operarios recogían a última hora de la tarde las batas y mascarillas que habían usado durante la jornada, y los últimos trabajadores sociales abandonaban en lugar.

"Están todos bien", se limitaba a afirmar una de ellas.

Los rescatados en un principio se cifraron en 274, pero el número ha quedado fijado en 276 porque en el momento de su registro tras el rescate dos migrantes se encontraban en el ambulatorio del Ocean Viking, apuntan fuentes de SOS Mediterranée.

Son personas procedentes de países como Bangladesh, Nigeria, Ghana, Senegal, Guinea, Liberia, Sierra Leona, Sudán, Costa de Marfil o Gambia. Entre ellos hay 64 menores, de estos un bebé de 7 meses, 33 no acompañados por adultos y cinco por debajo de los 5 años de edad.

Todos fueron localizados e interceptados a bordo de barcazas precarias frente a las costas de Libia, país sumido en la guerra y en la violencia desde 2011 y de donde zarpa la mayoría de inmigrantes que ponen rumbo hacia el norte, hacia Europa.

Entre los rescatados, el equipo médico de la Ocean Viking diagnosticó numerosos casos de cinetosis, el mal del mar, y uno varón presentaba heridas graves provocadas por los golpes recibidos durante su estancia en un centro de reclusión libio. EFE