El huracán, que ya devastó el Caribe donde dejó al menos 27 muertos, llegó el domingo al sureste de Estados Unidos con magnitud 4, en una escala de 5, y aunque perdió fuerza y se degradó a 2, sigue siendo muy peligroso, dijeron las autoridades.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que viajaría “muy pronto” a Florida para evaluar las labores de socorro en respuesta al potente huracán Irma.
“Voy a ir a Florida muy pronto”, dijo Trump a los periodistas cuando regresó a la Casa Blanca luego de una reunión de gabinete con funcionarios de Seguridad Nacional y de gestión de emergencias en la residencia presidencial de Camp David.
“En este momento estamos preocupados por las vidas, no por los costos” de los destrozos de Irma, dijo Trump.