El dirigente opositor Leopoldo López, beneficiado con el arresto domiciliario luego de más de tres años en una prisión militar, afirma que no tiene intenciones de claudicar en su lucha y que mantiene firme su oposición al régimen.
Horas después de regresar a su casa, López aparece muy sonriente con sus dos hijos, Manuela y Leopoldo Santiago.

También fue retratado vistiendo camisa blanca, agitando una bandera venezolana y alzando el brazo derecho para saludar a centenares de seguidores.

El fundador del partido Voluntad Popular fue trasladado la madrugada de este sábado desde la cárcel militar de Ramo Verde hasta su hogar en Los Palos Grandes, en Caracas.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) otorgó la medida alegando que el preso político tiene complicaciones de salud y problemas en su expediente.
La foto fue compartida por la periodista Caterina Valentino mediante redes sociales y enseguida fue reproducida por distintos medios venezolanos y extranjeros.
En la imagen se deja ver a los dos hijos de López en piyama, lo que parece mostrar que no esperaban la llegada de su papá.
Edith López Gil, tía del referente opositor venezolano, remarcó: "Está muy bien, muy feliz de estar con su familia".
Además, sostuvo que su sobrino no presenta maltrato físico. "Brevemente hablé con él", indicó, y detalló que dicha conversación fue "familiar y personal", por lo que desconoce detalles de índole político y jurídico.
"Nos da gran alegría que Leopoldo López esté en su casa con su familia! Tiene que darse su libertad plena como a todos los presos políticos!", expresó Henrique Capriles a través de la red social Twitter.
Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, consideró que la decisión de permitir la salida de López a casi 100 días de protestas callejeras, es un "logro enorme" y, además, da "más fuerza al pueblo venezolano para seguir luchando en la calle por la libertad".
"Ahora por tu libertad plena: Adelante amigo. Adelante Venezuela", agregó.