Oficialistas y opositores medirán fuerzas el miércoles con marchas separadas en las calles de Caracas, en un contexto de creciente tensión que amenaza con agravar la crisis que afronta el país sudamericano.
Caracas (AP) — Algunos puntos y avenidas de la capital y las sedes del Ministerio de Relaciones Interiores y la Defensoría del Pueblo, en el centro de la ciudad, fueron tomados desde el amanecer por policías y guardias nacionales con equipos antimotines y tanquetas. En tanto, una veintena de estaciones del metro fueron cerradas por seguridad.
La coalición opositora convocó a sus seguidores a una "gran toma" de Caracas desde 26 puntos de la capital que confluirán en la sede de la Defensoría del Pueblo, a la que han tratado de marchar en al menos cinco oportunidades este mes pero han sido bloqueados por los cuerpos de seguridad.

La oposición llamó a manifestaciones en 23 estados del país en contra del gobierno del presidente Nicolás Maduro, que enfrenta las tensiones políticas en medio de una crisis económica que ha provocado la escasez de alimentos y bienes básicos y una inflación de tres dígitos.
Maduro acusó la noche del martes a sus adversarios de promover un golpe de Estado y señaló a Estados Unidos, sin presentar pruebas, de tratar de "asaltar el poder político en Venezuela".