En Guadalajara, capital del occidental estado de Jalisco, miles de personas marcharon para mostrar su rechazo al alza del precio de los combustibles, y para mantener la presión social contra el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.
Las protestas de hoy fueron sensiblemente más pequeñas que las de enero, cuando el Gobierno subió entre 14 % y un 20 % el costo de las gasolinas, una medida que desencadenó fuerte protestas sociales y disturbios y que antecede la liberalización de precios del sector, que arranca en marzo y se realizará por etapas a lo largo de 2017.
Este 4 de febrero se esperaba una nueva alza de los precios, pero el Ejecutivo anunció el viernes que se mantendrían sin cambios hasta el 17 de febrero, una decisión que se logró aumentando los estímulos fiscales al sector gasolinero.
La protesta de Guadalajara congregó unas 4.000 personas, de acuerdo con datos proporcionados por Protección Civil.
En la marcha se pudieron leer mantas y pancartas con leyendas como "No a la corrupción" o " No más gasolinazo, ya basta".
La ciudadana Alicia Quevedo dijo que ha acudido a todas las manifestaciones realizadas después del anuncio del "gasolinazo" pues no está de acuerdo con las reformas estructurales implementadas por el Gobierno federal.
"Nos afecta a todos ("el gasolinazo") en (el precio de) la luz, en el gas, en la canasta básica. Por eso quiero que se vaya este gobierno corrupto", dijo la comerciante, que consideró que las marchas han servido para "presionar" al Gobierno y dar marcha atrás en el alza en el precio de la gasolina programada para este fin de semana.
Los manifestantes salieron de cuatro diferentes puntos de la ciudad para reunirse en el centro histórico, donde se tenía previsto quemar una imagen de cartón con la figura de Peña Nieto.