El presidente electo Donald Trump se enfrenta a su día más importante desde las elecciones.
Su conferencia de prensa, la primera desde que ganó en las urnas, ya se estaba perfilando como un importante rito de paso para alguien que está pasando por una transformación de un candidato enojado a un presidente estadounidense. Pero las nuevas acusaciones que implican a Rusia seguramente inyectarán una tensión adicional.
La conferencia de prensa, que comenzará a las 11 a.m. ET en el centro de Manhattan, llega después del reportaje exclusivo de la cadena internacional CNN este martes según el cual el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el presidente electo, Donald Trump, recibieron la semana pasada documentos clasificados con acusaciones de que agentes de Rusia aseguran tener información personal y financiera sobre Trump, según le revelaron a CNN múltiples funcionarios de Estados Unidos con conocimiento directo de las sesiones informativas que ambos recibieron.
Estas acusaciones figuran en una sinopsis de dos páginas anexada a un informe sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016. Las denuncias surgen, en parte, de memos compilados por un exagente de inteligencia británico, cuyo trabajo anterior consideran creíble los funcionarios de inteligencia estadounidense. El FBI investiga la credibilidad y precisión de estas acusaciones, fundamentadas, principalmente, en datos de fuentes rusas, pero aún no ha confirmado muchos detalles esenciales en los memos sobre el presidente electo.
Los reportes clasificados de la semana pasada fueron presentados por los cuatro jefes principales de Inteligencia: el director nacional de Inteligencia, James Clapper; el director del FBI, James Comey; el director de la CIA, John Brennan, y el director de la Agencia Nacional de Seguridad, el almirante Mike Rogers.