El presidente Barack Obama se despedirá de la nación este martes en la noche en una dramática reinterpretación de un discurso de despedida presidencial.
Con la esperanza de sacar provecho a la buena voluntad que se expandió en el último año de su mandato, Obama ha descartado la Oficina Oval o la Sala Este como escenario para su última intervención formal. En su lugar de eso, viajará a Chicago, la ciudad donde declaró la victoria en 2008 y 2012, para dirigirse a una multitud llena de ardientes partidarios.
El momento, concebido hace meses, está destinado a recordar los momentos más emblemáticos del histórico gobierno de Obama, los que están arraigados en el mensaje de "esperanza y cambio" que llevó al primer ciudadano negro a la Casa Blanca.