WASHINGTON (AP) — Los estadounidenses salieron el martes a elegir un nuevo presidente. Pero no lo hicieron con mucho entusiasmo. Más de la mitad de los electores votaron con reservas sobre su candidato o solo por el hecho de que el candidato rival no es de su agrado.
Eso aplica tanto a los seguidores de la demócrata Hillary Clinton como a quienes están a favor del republicano Donald Trump, de acuerdo a los resultados preliminares de las encuestas de salida realizadas para The Associated Press y cadenas de televisión por parte de Edison Research.
Luego de una larga y disputada campaña, solo cuatro de cada 10 votantes apoyaban firmemente a su candidato.
Eso representa un gran cambio respecto a 2012, cuando casi dos terceras partes de los electores votaron porque estaban a favor de su candidato.
La encuesta de salida también reveló lo siguiente:
Después de todo lo que se habló durante la campaña en materia migratoria, resulta ser un tema poco prioritario para la mayoría de los votantes: Solo uno de cada 10 entrevistados dijo que la inmigración era el problema más importante que enfrenta el país.
Sobre el plan de Trump de construir "un enorme y hermoso" muro, más de la mitad de los electores se expresaron en contra de la idea.
Es más, siete de cada 10 estadounidenses creen que a los inmigrantes que viven actualmente ilegalmente en el país se les debe permitir quedarse, y solo una cuarta parte dijo que deberían ser deportados. Todo ello pese a la dura retórica de Trump sobre sacar a todas aquellas personas que no estén legalmente en el país.
La inmigración era el tema principal para casi una quinta parte de los votantes a favor de Trump y de menos del 10% para aquellos que siguen a Clinton. El 20% de los hispanos señalaron que el tema migratorio era de prioridad máxima. Solo alrededor del 10% de los votantes lo eligió como el tema principal.
Tanto los seguidores de Clinton como los de Trump dijeron que la prioridad es la economía.