En el marco del Jubileo, el Papa Francisco visitó por sorpresa, el área de neonatología del hospital San Giovanni en Roma, y después un hospicio en el que residen 30 enfermos terminales.
En el primer lugar, informa la Oficina de Prensa de la Santa Sede, están en este momento 12 bebés con diversas patologías neonatales.
Cinco de ellos, de los cuales dos son gemelos, “están muy graves y se encuentran intubados en terapia intensiva. En la parte superior del área se encuentra una sección donde se recuperan otros niños”.
“Acogido con estupor por el personal, al ingresar a esta área el Papa tuvo que colocarse una mascarilla como todos los demás y cumplir con todas las precauciones higiénicas para mantener los ambientes asépticos”, señala la nota.
El Santo Padre se acercó a cada una de las incubadoras y saludó a los padres presentes a quienes consoló y alentó.
Después el Papa se dirigió al hospicio “Villa Esperanza”, también en Roma, donde residen 30 pacientes en fase terminal. La estructura pertenece a la Fundación Policlínico Universitario Gemelli, de la Universidad Católica del Sacro Cuore.
A su llegada, “los responsables dieron la bienvenida al Papa, que quiso saludar uno a uno en su estancia a cada paciente. (La visita fue) una gran sorpresa de parte de todos, pacientes y parientes, que han vivido intensos momentos de emoción entre lágrimas y sonrisas por la alegría” de tener con ellos a Francisco.
Con estas visitas, explican, el Papa resalta que es fundamental para vivir la misericordia “la atención a las situaciones de los más débiles y precarios”.