Hasta la fecha, se han fallado seis sentencias a favor de las personas desplazadas y despojadas en Santa Rita, jurisdicción de Remolino, Magdalena. Gracias al trabajo de la Unidad de Restitución de Tierras, más de 115 personas han sido restituidas.
El Juzgado Segundo Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta falló a favor de 37 familias en Santa Rita, jurisdicción de Remolino, Magdalena. Los beneficiarios volverán a sus 38 lotes, ubicados en el centro de esta población; los mismos que abandonaron por cuenta de la violencia de la que fueron víctimas a finales de los 90 y comienzos del 2000.
Esta sentencia se logró gracias al trabajo de la Dirección Territorial Magdalena Atlántico, mediante un proceso que revivió la esperanza de los pobladores por recuperar sus predios, esos que creyeron perdidos por el desplazamiento y despojo que hicieron los miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
La violencia que se vivió en Santa Rita afectó a más de 400 familias, quienes debieron desplazarse como consecuencia de las acciones lideradas por Tomás Gregoro Freyle Guillén, alias Esteban, y Miguel Ramón Posada Castillo, alias Rafa, pertenecientes al Frente Pivijay de las AUC.
Los hechos violentos iniciaron en 1997, cuando fue asesinado el docente Luis Mariano Pertuz, continuando en 1999 con el doble homicidio de Andrés Avelino Pertuz y su esposa Ana Cabarcas. Ese mismo año los violentos acabaron con la vida de dos personas a quienes los pobladores conocían como Los Cachacos y desaparecieron a Bienvenido Fuentes Charris, Luis López Cantillo y Lácides Retamozo.
Esta cadena de hechos generó que los pobladores de Santa Rita salieran de sus viviendas con dirección a municipios cercanos y, pese a que algunos se atrevieron a volver en el 2000, otros asesinatos como los de Pedro Montenegro, Brunildo Cantillo y Alejandro Fuentes, nuevamente generaron el desplazamiento total del corregimiento.