Tras la paliza de Mortirolo y Stelvio, la 17ª etapa, de media montaña entre Tirano y Canazei (219 km) era ideal para una fuga que coronó hasta la meta el francés Pierre Rolland.
Nairo Quintana llegó con el lote a 7 minutos con 54 segundos lo que lo mantiene como escolta del líder Tom Dumoulin a 31 segundos. El jueves inicia una trilogía de alta montaña con dos premios de primera categoría en los 137 kilómetros entre Moena y el alto de Ortisei, un lugar en el que ya ganó el colombiano Iván Parra en 2005.