La edición número 100 del Giro arrancó con sorpresa. Cuando todos esperaban un sprint, el austriaco Lukas Pöstlberger se adelantó para alcanzar la primera maglia rosa.
Un valiente movimiento a falta de kilómetro y medio le convirtió en el primer ciclista de su país en vencer y en liderar en la ronda italiana. Una peligrosa curva de 90 grados a menos de cuatro kilómetros fracturó el pelotón y provocó el caos entre los lanzadores de los velocistas.
Cuando se suponía que iba a lanzar a Sam Bennett, Pöstlberger, de 25 años, se vació en busca de su primer triunfo en una grande. Manos a la cabeza, no se lo creía. “Histórico, increíble, gracias”, acertó a decir. Debut en las tres semanas... Y diana, no era para menos.