Millonarios y la cosa pública

Editorial
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El número de candidatos millonarios en las elecciones presidenciales, legislativas y regionales de octubre en Brasil creció con respecto a los comicios anteriores por las nuevas reglas electorales, que incentivan a los partidos a buscar aspirantes que aporten recursos a las campañas.

Ante las restricciones a la financiación de las campañas impuestas por las nuevas leyes, los partidos apostaron por candidatos que pudiesen financiar sus propias campañas. Las cifras divulgadas por el Tribunal Superior Electoral, Tse, indican que para las elecciones del 7 de octubre de este año se inscribieron 2.902 candidatos que dicen tener un patrimonio superior al millón de reales, unos 243.902,4 dólares, lo que equivale al 10 % del total de aspirantes. Se trata de un porcentaje superior al de 8 % de candidatos millonarios en las elecciones de 2014 y al 7 % de 2010.

El número de candidatos que dice tener un patrimonio superior a los 10 millones de reales, unos 2,4 millones de dólares, saltó en un 147 %, desde 94 en 2014, cuando equivalía al 0,4 %, hasta 227 en 2018, cuando llegó al 1,0 % del total.

En la otra punta, 10.611 candidatos dijeron no tener ningún patrimonio, lo que equivale al 38 % del total y representa una reducción frente al 41 % que se declaraba en esa situación en 2014.Según la autoridad electoral, el patrimonio promedio de los candidatos aumentó desde 541.000 reales, unos 131.951,2 dólares, en 2014 hasta 752.000 reales, unos 183.414,6 dólares, este año; el aumento de la influencia de los candidatos ricos fue resultado del cambio de las reglas electorales.

Esta es la primera elección presidencial en que rige la regla que prohibió que las empresas donen recursos para las campañas, lo que obligó a los partidos a buscar nuevas fuentes de recursos y a apostar en candidatos millonarios. Otra norma nueva es la que dejó sin límite el valor que los candidatos pueden usar de recursos propios para financiar sus propias campañas.

Con el fin de la donación de las empresas se acabó el límite para la autodonación. Si un empresario, como persona natural, quiere donarle a un candidato tan sólo puede aportar el 10 % de su renta del año anterior, pero si ese empresario es candidato puede gastarse todo el patrimonio en la campaña. El fondo partidario y el fondo electoral, que son alimentados con recursos públicos y se reparten entre los partidos según su representación, son destinados principalmente a las campañas de los candidatos que buscan la reelección o a los que tienen más opciones de ser elegidos, lo que limita la participación de aspirantes nuevos sin recursos propios. Esa limitación aumentó la influencia de los candidatos ricos en los partidos y en las elecciones.

La influencia de los ricos también aumentó por la regla que redujo el tiempo de las campañas electorales y el tiempo de exhibición de la propaganda proselitista en radio y televisión. La reducción de los tiempos disminuyó la capacidad de exposición ante los electores y, consecuentemente, la entrada de nuevos actores a la política. Sólo los ricos tienen recursos para financiar la exhibición de su propaganda en otros medios.

Los millonarios son porcentualmente mayoritarios entre los candidatos a presidente, vicepresidente y gobernador regional. De los 13 candidatos a presidente, nueve dicen tener más de un millón de reales y sólo uno, el ex bombero Benevenuto Daciolo, conocido popularmente como Cabo Daciolo y aspirante por el partido Patriotas, asegura no tener ningún patrimonio.

El más rico entre los candidatos a presidente es el empresario Joao Amoedo, aspirante por el partido Novo y que declaró tener 425 millones de reales, unos 103,6 millones de dólares. Lo escolta el ex ministro de Hacienda Henrique Meirelles, que fue presidente del Bank Boston en Brasil por doce años y declaró un patrimonio de 377 millones de reales, unos 91,9 millones de dólares.

Entre los candidatos a gobernador, 82, 41 %, dicen tener patrimonio superior a un millón de reales y sólo 16, 8 %, aseguran no tener patrimonio y entre los que aspiran a mandatos como senador, 140 (40 % dicen ser millonarios y 15, 14 % aseguran no tener nada. Otros datos muestran la creciente presencia de millonarios en las elecciones, 71 aspirantes a algún cargo cuentan con aeronaves propias y 190 tienen embarcaciones.

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