Corte de cuentas

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El balance del Unión Magdalena, en este primer campeonato del año fue positivo en términos generales, teniendo en cuenta que jugadas 20 fechas, se ubicó en la posición 15 en la tabla del descenso con 118 puntos, a 7 de Alianza Petrolera y 6 de Río Negro, quienes terminaron en los últimos puestos 20 y 19 respectivamente.

POR: ALBERTO CAMILO
BLANCO JIMÉNEZ

Éstos dos equipos, si hubiese concluido el torneo, descenderían a la “B” inevitablemente.  Envigado con 114, Cúcuta 115 y Huila 115, también quedaron en el espejo retrovisor del equipo Samario. No lejos del vidrio panorámico, se instalaron Patriotas y Jaguares, con 121 puntos  cada uno y Bucaramanga con 126. El objetivo de alejarse del filo de la navaja del promedio del descenso, en este primer semestre se logró.

Afortunadamente, con la base del torneo anterior y de algunos muchachos de las categorías menores, lo mismo, qué  los buenos oficios de Luis Carlos Arias, Edisson Restrepo y de manera aceptable Fernando Batiste, se pudieron sumar puntos vitales que posibilitaron la clasificación a los cuadrangulares semifinales y retirarse de las arenas movedizas del descenso. El resto de los que llegaron para esta temporada poco o nada aportaron en el fortalecimiento del equipo en este trance de supervivencia.

El segundo campeonato, será a otro precio, debido a que se definirán los dos clubes  que bajarán en el presente año, de tal suerte que la competencia será más reñida, en razón a que  los equipos que se encuentran en zona resbaladiza, fortalecerán sus nóminas en aras  de permanecer en la máxima categoría del rentado Nacional. Unión Magdalena, por su parte, a pesar de haberle tomado cierta distancia a los dos últimos del promedio, no ha escapado de los riesgos del descenso  ya que está en la mitad de ese camino espinoso, como quiera que  faltan 20 cruciales juegos. En ese sentido, se debe reforzar, no en gran cantidad, pero si,  con jugadores de calidad en posiciones claves y que marquen diferencia.

En estas diligencias de contratar los jugadores que se necesitan, van a ser fundamentales Harold Rivera y Gonzalo Martínez, entrenador y asistente del Unión Magdalena, porque ellos determinarán las posiciones y los perfiles que se requieren en el estilo intenso de las transiciones ofensivas y defensivas que aplican en el onceno Samario.  Sabemos que le están haciendo seguimiento a los probables refuerzos, ojalá lo hagan con la mayor precaución selectiva, porque Uvaldo Luna, Geovanne de Jesús, Yulián Gómez, Juan Ortiz, quienes contaron con sus aprobaciones, no encajaron en su modelo de juego y la verdad es que pasaron inadvertidos en este corte de cuentas del semestre. De Abel Aguilar, por su trayectoria esperábamos más, en cuanto a Lukas Sotero, estuvo más en el Departamento médico que en las canchas, por ello, no tuvimos la oportunidad de evaluarlo.

La fase semifinal, debe convertirse en una muestra de rendimiento para los Directivos y el Cuerpo Técnico, porque en medio del flojo nivel competitivo del Unión en esta fase, quedaron retratados de cuerpo entero  jugadores que hicieron su aporte en la”B”, pero en la alta competencia de la “A” no tienen las destrezas y habilidades  que demanda esta categoría, de tal forma, que en su autonomía y sabiduría decidirán quienes deben buscarle opción en otro club o prescindir de sus servicios.

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