Ahorro: la regla de oro para nuestras finanzas

Columnas de Opinión
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¿Estás pensando en organizar tus finanzas personales? Lo primero que debemos saber es que la regla de oro para que podamos soñar y lograr unas finanzas estables y balanceadas es empezar a ahorrar. Muchas personas piensan que no tienen de donde ahorrar; Sin embargo seguro conoces personas que ganan menos que tú y que viven igual o al contrario, personas que ganan más pero que siempre dicen que no tienen plata o que no les rinde. Esto pasa porque es el manejo de dinero y no la cantidad del mismo, lo que define tu solvencia económica.
Es necesario entonces hacer un presupuesto y empezar a recortar gastos (Suena más fácil de lo que es ¿cierto? ¡Pero es posible!). Lo primero es hacer una lista de nuestras obligaciones y de los extras en que nos gastamos el resto del ingreso; así podemos identificar lo que podemos disminuir y estableceremos el monto mínimo que vamos a ahorrar. Ejemplos: Bajarle al traguito, empezar a hacer planes caseritos y novedosos con la novia, esposa o amigos, quitar las chucherías que nos comemos diariamente (lo cual es excelente para ahorrar y además estar en forma), aprender a hacernos nosotros mismos lo que nos hacen en la peluquería, pagar a tiempo deudas evitando intereses por mora, comprar en supermercados y almacenes los días de descuentos, comprar alimentos mensualmente y no semanalmente, dejar de fumar y por lo tanto dejar de comprar cigarrillos, etc. Mirando a fondo descubrirás que siempre habrá algo para recortar.
Cuando ya hayas encontrado el monto mensual a ahorrar, el cual se recomienda sea el 10% de tu ingreso, deberás asegurar siempre separar ese valor primero, antes de empezar a pagar las demás responsabilidades. Ya verás que poco a poco te acostumbras a organizarte con ese % "menos". La mejor forma de motivarte es con una meta definida (estudio, la cuota inicial de casa, un carro, un viaje, invertir en un propio negocio así todavía no sepas cual será) o simplemente con la meta de obtener libertad financiera.
Ahora, ¿Cuál es la mejor forma de ahorrar? ¿Bajo el colchón, en la cuenta de ahorros o dónde?
Para escoger donde ahorrar debemos tener en cuenta nuestro entorno ya que no solo los bancos ofrecen esta posibilidad. Entre las entidades de ahorro formales se encuentran las compañías de financiamiento, las cooperativas, los fondos de empleados o los fondos de pensiones. Uno de los beneficios de ahorrar en las entidades financieras es que abre la posibilidad de acceder a otros productos que pueden dar acceso a recursos en caso de tener que enfrentar alguna necesidad o querer cumplir una meta -por ejemplo, un crédito de vivienda o de libre inversión.
Muchas personas por simplicidad utilizan una cuenta de ahorros. Realmente estas cuentas sirven para tener el dinero a la mano, pero si se busca ahorrar, dada las cuotas de manejo y el monto mínimo que se debe dejar en la cuenta muchas veces no es favorable hacerlo de esta manera. Si es tu caso, asegúrate que la cuenta sea eximida del 4x1000 y si tienes ya un monto considerable, evalúa alguna de las otras opciones.
Existen también los ahorros programados, que no buscan tener alta rentabilidad, ya que son 0 riesgo, sino crear una cultura de ahorro por medio del compromiso de un pago mensual y te ayuda a cumplir una meta fijada previamente.
Si desea recibir mayor rentabilidad por sus ahorros puede analizar la posibilidad de poner el dinero en fondos de carteras colectivas o fiducuentas, ya que se invierte con un porcentaje de riesgo mínimo, se puede disponer del dinero, y la rentabilidad es generalmente mayor a las cuentas de ahorros programados. Los CDT son otro "ahorro-inversión" que aunque se está quedando relegado por su baja tasa de rentabilidad es una forma segura de ahorrar y programar su futuro, permite que el cobro del impuesto del 4 x 1.000 sea asumido por el banco y le ofrece la posibilidad de utilizarlo como garantía para un crédito.
Las empresas que cuentan con fondos de empleados normalmente ofrecen la posibilidad de descontar de nómina (lo cual es lo mejor para los que no tenemos mucha disciplina). Generan intereses y sirven también para soporte dentro del mismo fondo para préstamos.
Bajo el colchón hay riesgo y cero rentabilidad. Sin embargo cuando se está empezando desde cero o cuando los ingresos no son estables o formales, podemos ir ahorrando en una alcancía (por monedas de $500 o de $1000), o hacer el ahorro del millón. El ahorro del millón consiste en hacer un cuadro de Excel que va desde los $50 a los $10.000, escalonado de 50 en 50 (50, 100, 150…10,000). Cuando se ingrese cada valor en la alcancía se va tachando en el cuadro, y cuando lo tengamos tachado todo es porque hemos llegado a la meta de ahorrar un millón de pesos. Animémonos y empecemos a ahorrar!

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