Las mentiras del mal patrón

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Escrito por:

Alvaro González Uribe

Alvaro González Uribe

Columna: El Taller de Aureliano

Web: http://eltallerdeaureliano.blogspot.com

"Rodrigo, me preocupa Antioquia". Esa o una frase casi igual ponen en boca de Galán en la actual serie sobre Pablo Escobar, expresada cuando el Nuevo Liberalismo ya expandido en todo el país organizaba sus listas a corporaciones públicas.

Nunca sabremos qué tan cierta fue la frase ni su fecha, pero según el contexto en la serie se quiere expresar que a Galán le preocupaba que en Antioquia su movimiento estaba permeado por el capo y eso es falso: en aquel entonces, desde antes y siempre, el Nuevo Liberalismo de Antioquia tenía muy claras sus listas, integradas por suficientes personas transparentes, conocidas, capaces y honestas.

Por eso es aún más falso cuando el actor que personifica a Rodrigo Lara le dice a Galán, palabras más palabras menos, que le habían contado que en "la lista" (esto sí textual: "la lista") a la Cámara en Antioquia había una persona de quien se decía era narcotraficante: Pablo Escobar.

Falso e imperdonable en los productores de la serie: "La lista" del Nuevo Liberalismo a la Cámara por Antioquia estaba ya definida con el ingeniero Silvio Mejía Duque como cabeza acompañado por otro grupo de personas, cuál más intachable. Al Senado encabezaba Iván Marulanda Gómez, también en compañía de ciudadanos de una honestidad que nadie discutía ni discute.

Es tan equivocada la serie, que incluso uno de los dos capos, no recuerdo si el político, Jairo Ortega, o el narcotraficante, Pablo Escobar, dice en un capítulo que este será el segundo renglón de aquel. Falso. El mafioso siempre sería y fue cabeza de lista en calidad de suplente de Ortega (Ortiz en la serie) y no un segundo renglón, que bien sabían todos no alcanzaría a salir. En tal condición fue elegido y precisamente por ello alcanzó a asistir al Congreso como remplazo de su principal.

Quizás ese diálogo pasó inadvertido para muchos y otros lo notaron sin darle importancia, pero es grave e injusto con muchas personas muertas y con otras aún vivas, integrantes del Nuevo Liberalismo de Antioquia a quienes nos tocó luchar también contra el monstruo, y en su propia tierra.

Ortega y Escobar tenían su propio grupo político regional, Renovación Liberal, completamente ajeno al Nuevo Liberalismo, el movimiento nacional de Galán. Jamás fueron expulsados del Nuevo Liberalismo por la sencilla razón de que nunca pertenecieron al mismo, ni se reunieron jamás con sus dirigentes para acordar alianzas. Sí es cierto que pretendían apoyar a Galán, y lo ensalzaron en algunos actos públicos con el interés de acogerse bajo su paraguas para ganar popularidad con el líder más importante del momento en Colombia.

Incluso, luego del rechazo público tanto de Galán en el Parque de Berrío de Medellín, como de los miembros del Nuevo Liberalismo de Antioquia, Ortega, Escobar y el resto de esa funesta banda política siguieron en algunos pueblos y barrios aprovechándose de la figura de Galán para ganar adeptos confundidos.

Ese y otros errores en temas claves demuestran la escasa fundamentación y seriedad de la serie. No se puede incurrir en mentiras ni dejar dudas cuando en asuntos tan delicados se narra la historia, en especial si es reciente y con protagonistas vivos.

"Rodrigo, me preocupa Antioquia": A Galán nunca le preocupó Antioquia más de lo que le preocupó el resto del país, algo normal en un movimiento político nuevo, disidente, rebelado contra las costumbres políticas imperantes en Colombia y, sobre todo, pionero y adalid de una lucha que aún continúa en el país y en el mundo entero: la lucha contra el narcotráfico.

El patrón del mal es una serie mentirosa en diversos sentidos. Confieso que esperaba algo más, pero salieron con una narcotelenovela de cinco pesos arrodillada ante el patrón del "rating".

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