Tecnología del futuro (4) – Blockchain

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Hernando Pacific Gnecco

Hernando Pacific Gnecco

Columna: Coloquios y Apostillas

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En 2008, Estados Unidos entró en una grave crisis financiera que afectó al planeta entero luego  de estallar una burbuja hipotecaria, causada por los alegres préstamos bancarios sin respaldos reales y por la falta de control del estado, la cual duraría cinco años en recuperarse por completo; las secuelas económicas fueron serias para la economía mundial.

Como derivación de la crisis, una o varias personas -no se tiene certeza- con el seudónimo de Satoshi Nakamoto lanzan el bitcoin (BTC) y, para que tuviera aplicabilidad y uso, lo montaron en una nueva tecnología llamada Blockchain (cadena de bloques). Así, desde 2010 empezó el uso de esta moneda virtual que ha irrumpido con inusitada fuerza gracias a las bondades del sistema que aporta velocidad de transacción, seguridad y bajo costo, eliminando de paso a nuestros “socios mayoritarios”, estado y bancos, quienes actualmente se quedan con una parte significativa de todas las operaciones bancarias y financieras.

Hasta ese entonces, las transacciones comerciales se confiaban obligatoriamente a terceros, bancos principalmente, a su vez controlados por los gobiernos. Así mismo, las operaciones del sistema tradicional están centralizadas en los servidores de cada entidad, por lo tanto la información está bajo su control, aislada del público. El Blockchain cambió radicalmente todo. Ahora las transacciones se descentralizaron, es decir, se realizan en muchos servidores (llamados nodos) diseminados en toda la red y quedan registradas en todos ellos. El software permite tener una contabilidad colectiva inviolable, en la que están registradas absolutamente todas las transacciones realizadas bajo el sistema Blockchain. Ese archivo es abierto y no está controlado por ninguna entidad, sino que está distribuido y registrado en toda la red; cada nodo tiene una copia idéntica de cada transacción, verificadas automáticamente por todos ellos. Cada nuevo proceso requiere un consenso de todos los nodos; cualquier intento de violar la información es detectado, bloqueado por los servidores y desechado. Habría que cambiar la información en cada servidor, lo cual resulta imposible. Es la verdad compartida. Todo se puede registrar: no sólo monedas, sino acciones, propiedades, activos, transacciones, etc., protegiéndonos de fraudes.

Es un sistema encriptado, protegido de la intrusión de terceros; se dice que es virtualmente imposible de violar. Al ser descentralizado y abierto no tiene intermediación de entidad alguna, es veloz, seguro y económico. Minimiza la burocracia, ahorra tiempo en contabilidad y controles internos, haciendo transparentes todas las transacciones. En el sistema, cada usuario tiene su propia clave con su información que garantiza su identidad, asociada a otra clave pública que sólo muestra lo que el usuario permite.

La interacción de Blockchain con tecnologías inteligentes tiene un potencial enorme de cambiar por completo la vida futura. Imagine usted el control de elecciones, de contratación estatal y pagos a los contratistas; no se podrán intervenir los resultados de las votaciones, la documentación pública ni asaltar el erario. Blockchain para los negocios y la vida pública será lo que internet ha sido para las comunicaciones.

Pero sus aplicaciones son tan numerosas que, según el Foro Económico Mundial, Blockchain será el corazón del sistema financiero mundial en poco tiempo. Se dice que el 80% de los bancos trabaja en productos basados en esta tecnología y que, para estos tiempos, un 15% de los bancos ya la están aplicando a escala comercial. Pero Blockchain tiene muchas otras aplicaciones, más allá de lo financiero: el almacenamiento de datos distribuido reemplazará a los almacenamientos centralizados como Dropbox o Google Drive, evitando la pérdida de información ante cualquier evento; igualmente, el costo de almacenamiento bajará más de un 80%. La identidad digital será creada por cada usuario y será inviolable, facilitando firmas digitales, verificación en caso de pérdida de documentos o acceso a la vivienda, vehículos o cuentas bancarias. El historial médico, propiedad de vehículos, compraventas, propiedad intelectual, registros civiles de nacimientos, matrimonios o divorcios, y migraciones quedarán notariados y asegurados. Algo más delicado es el controversial registro compartido de antecedentes penales. Sigue el registro de pedidos y entregas apoyados en GPS, contratos autoejecutables que impiden la interferencia de terceros.  En fin, las aplicaciones serán todas, limitadas por el alcance la imaginación, transformando el mundo de modo similar a la Revolución Industrial. Bienvenida la tecnología Blockchain, especialmente para acabar con la corrupción.

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