¡¡Viva España unida!!

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Luis Tabares Agudelo

Luis Tabares Agudelo

Columna: Opinión

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Leer la actual Constitución española es agradable, se hace en una sentada  y nos damos un paseo por una de las más sólidas del mundo. Al fin y al cabo, como primera medida, nació como un catálogo de derechos humanos al salir el pueblo de una dictadura.
Segundo, varios de los artículos y principios de la nuestra vienen de ella. Y, por último, se turnan en el poder Izquierda y Derecha dependiendo a quien el pueblo elija;  dándonos un ejemplo de que estos dos partidos opuestos pueden convivir y gobernar sin pretender reformar la Constitución a su antojo.

Está contenida en diez capítulos y un preámbulo, el artículo 2 enuncia que “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

Hoy algunos líderes y parte del pueblo de Cataluña  manifiestan la decisión de separarse de España. Afirman que al tener su propia lengua y cultura se les debe permitir ser independientes y que además son una región rica económicamente que al transferir recaudos excesivos a otras regiones pobres del país sus ciudadanos no tienen la prosperidad necesaria. Según informes de los diarios escritos y varios medios de comunicación, en el intento por llevar a cabo la votación del referendo hubo desmanes de la fuerza pública y por lo tanto varios heridos.

Es curioso que los colombianos sigamos con tanta atención el intento de separación de Cataluña del país que aún hoy consideramos la madre patria. Justamente podría ser porque en su capital, la hermosa ciudad de Barcelona está la sede del poderoso equipo de futbol del cual media Colombia es hincha o porque cualquier escenario que ocurra allá puede ser replicado acá, al fin y al cabo nos presiden dos pésimos gobiernos.

En nuestra historia aunque no se presentó a raíz por este mecanismo, la Gran Colombia se desintegró por diferencias de origen político entre sus líderes que aprovecharon la muerte del libertador dando el comienzo a tres repúblicas independientes: la república de la nueva granada, la de Venezuela y la república de Ecuador. Y de paso matando el sueño de Simón Bolívar. 

En la Colombia actual, son pocos los intentos de independencia de sus departamentos; aunque de origen netamente centralista, contiene una democracia sólida, respetuosa de sus instituciones y a pesar de los problemas de corrupción que se presentan hoy en el legislativo y judicial,  damos ejemplo en la región, pues somos tal vez la democracia menos mala. La Corte Constitucional y el derecho a la tutela le dan a la nuestra una aureola de garantista y respetuosa.

Antioquia es tal vez el único que sus habitantes han manifestado en algunas ocasiones su deseo de independizarse de Colombia, situación que no ha pasado a mayores pero este departamento le puso un palo a la rueda de gobiernos continuos precedidos por presidentes  de origen bogotano con la llegada al poder del doctor Uribe como candidato independiente. En consecuencia, por fin hoy he podido entender por qué no hemos tenido un presidente de la república de origen Costeño. Esto es  tal vez la prueba más fehaciente que en Colombia no hay voto de opinión y que las maquinarias de unos pocos son fuertes por el pueblo desorganizado.

En Colombia, cualquier situación que ocurra para recuperar la credibilidad de las instituciones va a ser bienvenida: volvernos unicameral, con la mitad de los actuales parlamentarios y que no se puedan reelegir, quitarles las mega pensiones, volver a intentar nuevamente con el sistema federal como cuando nos llamábamos Estados Unidos de Colombia, quitarle a las altas Cortes la elección o postulación de  candidato alguno, volver a recuperar las Cortes de Oro, ser gobernados por regiones.  Pero eso sí, antes que llegue un mesías salvador y por populismo se apodere la Nación. El pueblo cansado vota por cualquiera con tal irse en contra de esta maléfica corrupción. Cuando hay gobiernos tan pésimos como el del Doctor Santos puede ocurrir lo inimaginable: que los departamentos traten de emigrar como Cataluña. Puede que tengan razón los padres de la patria cuando dicen que no podemos ser de origen federalista porque hay mucha corrupción en los departamentos. Pero entonces, ¿la corrupción de origen legislativo, Ejecutivo,  y en las altas Cortes?

Finalmente, cuando se presentan los referendos independentistas al interior de los países por lo general se debe al inconformismo del pueblo. De todas maneras y para concluir, no se puede andar por ahí exigiéndolo cada que un gobierno de turno no haga las cosas bien. La democracia es de Estado, los gobiernos malos o buenos pasan. Si así fuera, la Colombia de hoy no existiera, estaría descuadernada, resquebrajada.

Podríamos empezar al derecho, reformando la Constitución, cosa que no va poder hacer Cataluña.  El gobierno de turno no lo va a permitir.
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