El paraíso perdido

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Germán Vives Franco

Germán Vives Franco

Columna: Opinión

e-mail: vivesg@yahoo.com

¿Por qué fue expulsada la izquierda del paraíso en América Latina?  Porque no pudo materializar sus promesas y porque fue incapaz de gobernar para todos.  Con el fin de la era Kirchner en la Argentina, la tercera economía más importante de la región, el péndulo de la historia se mueve nuevamente hacia la derecha, o comienza a moverse porque aún quedan países casados con este idealismo mentecato.

 

Hay muchas causas para que haya sido expulsada a sombrerazos, entre estas actos de corrupción desbordaba que harían sonrojar al capo de los cacos de la derecha, nepotismo descarado, ineficiencias por doquier, y sociedades divididas y enfrentadas, en donde supuestamente gobernaron para los más pobres.  Se sostuvieron en el poder por largo tiempo regalando pescado en vez de enseñar a pescar, y prefieren lo primero porque lo segundo los hace innecesarios.

Pienso que la razón principal por la cual fracasaron es que los supuestos avances sociales alcanzados durante el boom de las materias primas no eran reales.  Se dedicaron a arar en el mar con el erario público practicando el asistencialismo, pero fueron incapaces de transformar estructuralmente sus economías y sus sociedades. 

No lograron que sus países migraran hacia economías de servicios y conocimiento sino que se engolosinaron con los inmensos ingresos provenientes de las materias primas.  Acabada la bonanza, los que creían haber salido de la pobreza, han vuelto a caer en ella.  Es una realidad histórica que la izquierda solo sabe crear pobreza.

Sin embargo hay que anotar que algunos gobiernos de izquierda en la región si invirtieron sus bonanzas en infraestructura, creyendo que esta por si sola iba a lograr un milagro económico.  La fábula dice que con una infraestructura de primer nivel llega la inversión extranjera directa, que crea empleos y felices todos y comieron perdices. 

Es solo una fábula que nunca se materializa y que nos elude pero a la que nos aferramos como si fuera una verdad absoluta.

En papel, el camino a seguir es sencillo, el cual se traza a si mismo al responder la pregunta de cómo migramos a una economía de servicios y conocimiento. 

La clave es formación de talento humano abundante e idóneo.  Una vez nuestras economías tengan abundante mano de obra calificada, entonces si llega la inversión extranjera en abundancia, pero mejor aún, se comienza a agregar valor en la cadena productiva comenzando así la migración hacia una economía de conocimiento.  Se hace la transición de una economía basada en materias primas a una de productos terminados. 

El impacto a nivel socio-económico de esta transformación seria inmenso ya que sacaría de verdad a millones de la pobreza y crecería la clase media. 

Una economía diversificada y capaz de agregar valor a las materias primas es una economía mucha más sólida y menos vulnerable a los ciclos económicos.  Es conocido el bienestar y estabilidad que alcanzan las sociedades cuando tienen una grande clase media.

Esto último que planteo lo entiende todo el mundo, por esto no entiendo por qué la izquierda no le apostó a la formación del capital humano para combatir la pobreza mientras estuvo en el poder. 

O si lo entiendo pero no quiero creerlo; no lo hicieron porque como lo sugerí al principio, ida la pobreza desaparece la razón de ser y existir de la izquierda, y ni tontos que fueran. 

Si no hay enfermos, el médico sobra.  Mientras más pobres haya, mejor le va a la izquierda, y aunque saben de su innata capacidad para eliminarla, cuentan con la ignorancia y corta memoria de los pueblos para volver al poder de cuando en cuando, y así sucesivamente.

Como ha sucedido y seguirá sucediendo, cuando no hay bonanza para practicar el asistencialismo, la izquierda es derrotada siempre.  Si los gobiernos de derecha de la región se comprometieran realmente con lograr las transformaciones que necesitamos, la izquierda no tendría oportunidad de regresar al poder.

La mejor forma de acabar de una vez por todas con esa trampa mortal llamada izquierda, es gobernar bien y para todos.  El síntoma más claro de que una sociedad ha sido gobernada mal es el regreso de la izquierda al poder.  Por el momento, nuevamente la izquierda está en retirada en América Latina, y esperemos que por un larguísimo tiempo.  Felicitaciones a los hermanos argentino, y esperamos estar felicitando prontamente también a los hermanos venezolanos.

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