El gobierno no se intimida

Editorial
Tamaño Letra
  • Font Size
El dólar estadounidense rompió un nuevo récord en Brasil, el segundo consecutivo, pero la escalada del billete verde frente al real brasileño no ha intimidado al Gobierno de Jair Bolsonaro, que ha quitado hierro a una depreciación de su moneda del 8,5 % en lo que va de año.

La moneda estadounidense avanzó un 0,63 % y terminó la jornada vendida a 4,238 reales para la compra y 4,239 reales para la venta en el tipo de cambio comercial, el mayor valor de la historia, presionado por una serie de factores externos e internos; el mercado financiero, sobre la fuerte apreciación del dólar han influido tres factores fundamentales: la incertidumbre sobre el rumbo de la economía mundial, el empeoramiento del déficit de Brasil con el exterior y, principalmente, la caída de la tasa básica de interés.

El Banco Central brasileño redujo el pasado mes los intereses hasta el 5,0 %, la menor tasa Selic desde que fue creada como referencia en 1986 y casi la tercera parte del 14,25 % en que llegó a estar a mediados de 2016, cuando la economía brasileña estaba en plena recesión. Con la reducción de los intereses a mínimos históricos en Brasil, la mayor economía de Suramérica deja de ofrecer retornos elevados para el capital internacional, que migra a otros mercados más atractivos. Cuando los intereses caen, el inversor sale de la renta fija y tiene que vender el real y comprar el dólar. Con el real en su mínimo histórico, el Banco Central brasileño se vio obligado a reforzar la intervención en el mercado de cambio, lo que ayudó a contener la apreciación del dólar, que llegó a alcanzar los 4,27 reales durante el día, el máximo intradiario.

El gobierno brasileño asegura no estar preocupado con un dólar en máximos históricos, porque es absolutamente comprensible y, para ellos, es bueno ir acostumbrándose por un buen tiempo. No están preocupado por el alza del dólar; por el contrario, creen que es absolutamente comprensible. El interés bajó, está en el 5 %. Cuando hay una política fiscal más fuerte y el interés es más bajo, el cambio de equilibrio es más alto.

En ese contexto, el gurú económico de Bolsonaro señaló que es bueno acostumbrarse con el cambio más alto y el interés más bajo por un buen tiempo, unas declaraciones que según algunos analistas alentaron a la venta de la moneda brasileña; el mismo Gobierno advirtió que suspenderá temporalmente nuevas reformas ante el temor de protestas como las que se han expandido por diversos países de Latinoamérica.

El real brasileño fue la cuarta divisa que más perdió valor con respecto al dólar en noviembre; en la teoría, esa depreciación de la moneda brasileña debería ser positiva para las exportaciones brasileñas, pero no lo ha sido en la práctica debido a su elevada impredictibilidad.

Más Noticias de esta sección

Publicidad