La intolerancia y el vandalismo, focos de inseguridad al norte de Santa Marta

En calles como la 4b, la calle 40, y la calle 2c del barrio San Fernando, la venta de estupefacientes y la delincuencia en relación con casos asociados al hurto, son frecuentes entre ese sector, así lo expresa la comunidad.

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Los habitantes de los barrios que colindan con la Vía Alterna al Puerto de Santa Marta, como San Fernando, Nacho Vives, San Jorge, Luis R calvo, entre otros, denuncian un aumento en la inseguridad en las calles, debido a diferentes problemáticas de tipo social y de orden público.

Redacción EL INFORMADOR
fotos: Orlando Marchena

Los habitantes de los barrios que colindan con la Vía Alterna al Puerto de Santa Marta, como San Fernando, Nacho Vives, San Jorge, Luis R calvo, entre otros, denuncian un aumento en la inseguridad en las calles, debido a diferentes problemáticas de tipo social y de orden público.

En días pasados, se conoció un hecho en el que varios jóvenes que no superan los 18  años de edad aproximadamente, se enfrentaron a la Policía, luego de que uniformados del Escuadrón Móvil Antidisturbios, SMAD, asistieran hasta el sector del puente peatonal, que divide al barrio Los Almendros y San Fernando, para atender el llamado de la comunidad ante repetidos actos de vandalismo promovidos por estos grupos juveniles, que según los vecinos de la zona, aparecen para acabar con la tranquilidad de la comunidad.

Aunque las causas de este caso en específico, fue una protesta de la comunidad por no poder realizar la celebración por el cumpleaños de Nacho Vives en días anteriores por no contar con los permisos de las autoridades distritales, la comunidad asegura que este es un claro ejemplo de intolerancia, un aspecto que promueve la inseguridad, junto con la delincuencia y la drogadicción.

Problemáticas

Según residentes de San Fernando y Nacho Vives, a quienes se les protege su identidad por temas de seguridad, la drogadicción y el hurto en todas sus vertientes, son las principales causantes de la inseguridad que se presenta por parte de algunos grupos juveniles, quienes muchas veces se dan cita para consumir estupefacientes en cercanías al puente ubicado en la entrada del barrio San Fernando, en cercanías a las instalaciones de la empresa Fenoco.

Junto con el consumo de estas sustancias, y según lo asegura una comerciante cercana a la zona, estos “desadaptados” se dedican a sus anchas a robar a vehículos de transporte pesado y vehículos particulares, que en su mayoría, se dirigen hacia el puerto de Santa Marta, así como a transeúntes y personas que habitan en estas localidades de la periferia de la ciudad, teniendo en cuenta que la cooperación entre la comunidad y la Policía Metropolitana de Santa Marta, ha permitido una reducción significativa con respecto a esta problemática.


La calle conocida como 'la 40', es donde según los mismos habitantes de San Fernando, se distribuyen diferentes tipos de estupefacientes, en ella funciona una de las principales ollas de microtráfico.

Los enfrentamientos entre estos jóvenes, como se había mencionado con anterioridad, se presentan cuando jóvenes de diversos sectores se citan, ya sea a modo de protesta por la insuficiencia en la prestación de los servicios públicos o por rivalidad. Siendo los locales comerciales los más afectados por las piedras que no tienen destino, afectando la infraestructura de la negocios, e incluso llegando a ocasionar afectaciones a estas personas.

La llegada de inmigrantes desde Venezuela, ha aumentado en un 50% la inseguridad y los casos asociados con intolerancia en esta zona de la capital, ya que por parte de la comunidad se reportan múltiples casos de riñas entre los extranjeros, que además han llegado hasta la zona de ladera para radicarse de forma ilegal.

Robo a transportadores

Según algunos conductores con los cuales EL INFORMADOR tuvo la oportunidad de indagar al respecto, el robo a taxistas y a transportadores de carga, se ha vuelto una constante en la zona, ya que en horas de la noche y la madrugada, varios conductores del gremio amarillo, han sido víctimas de atracos, a través de una modalidad en particular, en la que jóvenes en su mayoría bien vestidos, solicitan el servicio de transporte hasta esa zona de la ciudad, y posterior a esto aprovechan las dificultades de acceso y salida de estos barrios, para robarles sus pertenencias y el producido de todo el día de trabajo.

De igual forma ocurre con los transportadores de carga, quienes han denunciado ser víctimas constantemente de los dueños de lo ajeno, que los abordan, aprovechando los reductores de velocidad, y los roban, amedrentándolos con armas blancas y machetes en algunas ocasiones.

Zonas de difícil acceso

Una de las causas que ha convertido a estos barrios en zonas con altos índices de inseguridad, es que en su mayoría, estos vecindarios colindan con los cerros, auspiciando un entorno excepcional para el vandalismo y la delincuencia en pequeñas proporciones.


Actividades lúdicas y de recreación hacen parte de las actividades implementadas en el programa Generaciones con Bienestar.

Por su parte, algunos residentes aseguran que los robos a vehículos y a personas hacen parte del pan de cada día, ya que es frecuente ver como estos jóvenes, luego de hacer sus “fechorías”, buscan refugio en la parte alta de estos cerros, o en algunas oportunidades logran huir hacía Taganga, corregimiento que queda en la parte trasera de estas laderas urbanas.

Ofensiva de la Policía

Por su parte, el comandante de la Policía en el CAI de San Jorge, en concordancia con las versiones de la comunidad, que aseguran que aunque aún se presentan muchos casos en relación a las problemáticas antes especificadas; aseguró en entrevista con este medio de comunicación, que la ejecución de diversas estrategias de seguridad, han permitido una considerable disminución en los casos de hurto, sobretodo en el área específica de la Vía Alterna.

La creación de un grupo denominado ‘Reacción Alterna’, un grupo motorizado especializado para combatir el robo a transportadores, ha sido fundamental para repeler el accionar de presuntos delincuentes que se dedican a esta modalidad de robo a vehículos, motos y tractocamiones.

En total son 6 unidades motorizadas del grupo ‘Reacción Alterna’, 8 unidades de la Unipol, y 1 unidad de la Dirección de Tránsito y Transporte, las que se encuentran apoyando a los uniformados de los cuadrantes en esa zona considerada como “critica” de la ciudad.

Generaciones con Bienestar

Ante la situación, existe también un lado amable generador de cambio, y es el programa ‘Generaciones de Bienestar’, una iniciativa implementada por la Universidad del Magdalena y el Bienestar Familiar en la comunidad de San Fernando, a través de la cual se busca incentivar valores sociales a 108 niños de los diferentes barrios del Norte de Santa Marta, por medio de la lúdica, el arte, la música y la danza.


A pesar de la problemática, la tranquilidad ha vuelto a las calles por la cooperación entre la Policía y la comunidad de los diferentes barrios del norte de la capital del Magdalena.

El programa, que tiene actividades durante 3 días de la semana, recibe no solo a los menores, puesto que también incluye a adultos que quieran involucrarse en la formación de los menores, con el fin de mantenerlos alejados de las diversas problemáticas que se presentan en ese sector, como la drogadicción y el vandalismo, principalmente.

El programa cuenta con un componente humano compuesto por líderes sociales desea comunidad, con psicólogos y profesionales afines, que llevan hasta esos recónditos lugares, un poco de alegría a estos menores que crecen rodeados de pobreza y desigualdad.

Otro aspecto que ejerce influencia en la inseguridad del sector Norte de Santa Marta, es la intolerancia y la influencia del alcohol, una combinación peligrosa que día por medio genera riñas entre los habitantes de los diferentes barrios de la zona.

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