La última portada impresa de El Nacional de Venezuela

Internacional
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"El Nacional es un guerrero y seguirá dando la batalla", ese es el título de la última portada impresa del diario más antiguo de Venezuela, que tuvo que suspender su circulación este viernes ante la asfixia económica provocada por el Gobierno, según cuentan sus directores.

 

El titular es un encomillado de Miguel Enrique Otero, el presidente editor de El Nacional, quien envió un mensaje de esperanza, diciendo que es una "medida temporal" y que su diario seguirá "comprometido con la verdad" en su edición online.

"Se nos acabó el papel, pero somos una empresa combativa con un gran capital humano y periodístico. Aprovecharemos esta oportunidad para relanzar nuestra página web, y que siga creciendo y fortaleciéndose", dijo Otero.

El editor señala que la decisión se tomó "tras años de acoso del Gobierno, que le negó el acceso a la compra del papel periódico".

"Venezuela sufre los embates de una dictadura férrea que ha ido cerrando las ventanas de la libertad de expresión", afirmó.

Así trasmitieron algunos periodistas la última 'hora de cierre' del periódico impreso en la noche del jueves:

El gerente general del medio, Jorge Makriniotis, dijo también tener la esperanza de que se trate de una medida temporal.

"Esto no es un cierre, es un mientras tanto. El periódico sale hasta mañana porque no tenemos más papel", dijo el empresario que calificó de "drástica" la medida pero, argumentó, es inevitable debido a una supuesta asfixia financiera y persecución política de las que acusan al Gobierno.

A través de una corporación, el Gobierno controla desde hace unos cinco años las bovinas de papel que se importan y se entregan a los periódicos, una medida que según El Nacional y el Colegio Nacional de Periodistas beneficia solo a los medios "que son anuentes de la política del Estado".

Makriniotis explicó que en medio de la crisis económica que vive el país desde hace cuatro años los dueños del rotativo no pudieron importar más papel, por lo que dependían de la corporación estatal, que siempre les negó las bovinas.

El Nacional se mantuvo en circulación hasta ahora gracias a donaciones de papel que recibió de medios locales y de varios países, un cargamento que extendió reduciendo el número de páginas y más recientemente su frecuencia de publicación.

Además, el periódico enfrenta varios procesos legales, algunos de ellos por demandas de dirigentes chavistas, "lo que forma parte de la censura gubernamental" a juicio del gerente de la empresa.

En los últimos 15 años el rotativo eliminó 600 puestos de trabajo y, según Makriniotis, hoy apuesta por los contenidos digitales, una plataforma en la que seguirá existiendo el Nacional "pese a los constantes bloqueos que impone el chavismo" a través de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel).