Nada podrá separarnos de su amor

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Alberto Linero Gómez

Alberto Linero Gómez

Columna: Orando y viviendo

e-mail: palbertojose@hotmail.com

Pablo nos dice en Romanos 8,39: "Nada podrá separarnos del amor de Cristo". Afirmación que comporta para nosotros por lo menos tres reflexiones que son importantes para vivir con ánimo y con esperanza en medio de siglo 21 tan complejo, polisémico, multicultural:

1. Hay un amor compartido. Si se puede decir nadie nos separará de su amor es porque nosotros lo amamos. Por que la decisión de amarlo llena nuestro corazón y se traduce en comportamientos bondadosos. Nosotros los amamos y nos sentimos amados por él. Podemos decirle como Pedro: "Señor, tú lo sabes todo. Tú sabes que te quiero" (Juan 21,15-17) porque en lo profundo de nuestro corazón hay una respuesta de amor firme a su iniciativa de amarnos.

2. La certeza de que Dios nos ha llamado y nos ha hecho suyos en el bautismo. Esa es una seguridad que brota de la relación que se ha tenido y de la manera como nos hemos sentido tratados. Hemos experimentado ese amor y por eso estamos seguros de que nada nos podrá separar de él. No se trata de un concepto que se quiere compartir sino de la expresión de una experiencia vivida, constatada y gozada.

3. La seguridad de Dios. Quien dice esto es Pablo, quien ha pasado por las situaciones más duras de la vida: fatigas, prisiones, palizas recibidas, peligro de muerte, latigazos, haber recibido piedras en una lapidación, naufragio (2Corintios 11) y ha sentido como el amor de Dios no lo deja y lo protege para seguir adelante. El como Jeremías ha escuchado a Dios hablarle al corazón y decirle: "No les tengas miedo, pues yo estoy contigo para librarte". Pero no sólo las realidades físicas sino, también, las espirituales son vencidas por el amor de Cristo, que tiene en la cruz su manifestación más clara. Esos son los sentimientos que quiero tener cuando contemplo la cruz de Jesús, su amor irrompible por nosotros. No tengo tristeza, ni miedo tengo la alegría que me da el saberme amado hasta el extremo por El.

Si experimentas ese amor tu vida será distinta a la de tantos seres humanos que con una mano extendida mendigan amor por nuestras calles. Tantas enfermedades emocionales, tantas adicciones, tanta violencia e intolerancia lo único que expresan es desamor. Esto es, quien no se siente amado pronto vive una montaña rusa de emociones o termina apegado a algo que le de plenitud, así sea efímera y superficial, o termina agrediendo a los otros porque quiere lo que el otro tiene. Sentirse amado por Dios es la base para poder estar tranquilo, sereno y dispuesto a dar lo mejor. A ser felices y a encontrar motivos para seguir luchando.

Hoy te quiero invitar a buscar la experiencia del amor de Dios, a dejarte alcanzar por ese amor tan grande y tan profundo, a sentir que en cada átomo de tu ser está El haciéndote sentir tan importante y maravilloso. Reparte amor a todos los que están a tu lado y deja que ellos te amen libremente. Vive a plenitud cada momento y deja que Dios se manifieste en cada instante. Permíteme y oro por ti: Padre Dios, bendice a este hermano que me lee, llena su vida de tu amor, hazle sentir que es valioso y que nada lo podrá vencer porque está en tus manos. Dale salud y prosperidad y haz que pueda gozar con su familia y con los que ama de tu presencia. Bendícelo. Amén.

Más Noticias de esta sección

Publicidad