Mentalistas de poca monta

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Carlos Bustamante Barros

Carlos Bustamante Barros

Columna: Columna Caribeña

e-mail: [email protected]

Confieso que por haber recibido una educación de carácter objetiva muy poco creo en las artes de la adivinación y la buena suerte, mucho menos en asuntos esotéricos relacionadas con conjuros, entendida esta como el arte de saber que piensa el ser humano sobre asuntos determinados de la realidad tangible, pero no mediante entrevista por los medios de comunicación sino por artes ligadas al oscurantismo del demonio en que se invocan almas y a través de las mismas se realizan rigurosos interrogatorios para conocer intimidades en las cuales no es posible mentir.

En el Caribe colombiano se tiene noticias a través de los corrillos callejeros que estas artes son empleadas por personas atadas a la delincuencia dentro del mayor sigilo para conocer asuntos cruciales en la economía personal de las familias solventes para sustraerle sus bienes ganados con honestidad en cuya labor suelen demorar largo tiempo que abarcan incluso dos anualidades, ello nos proporciona una idea mas o menos certera del aleccionamiento que tienen sus protagonistas para estos fines sigilosos, perpetrados usualmente a escondidas detrás de paredes ocultos a la vista del publico.

He intentado sin éxito alguno que se me invite a una de esas sesiones para conocer el proceder particular de esos mentalistas de poca monta que tanto daño le ocasiona a la sociedad y de esa manera poder describirla a través de mis escritos a la faz publica, pero tales esfuerzos han sido infructuosos por lo que cual he tenido que conformarme con breves relatos referidos por parroquianos del actuar censurable de los mentalistas de poca monta, que a través de sus artes lesionan gravemente el núcleo familiar conscientes que es el punto débil de todo ser humano, cuyo actuar es asimilable al de los terroristas con sus secuelas de odio y venganza.

Sin embargo en el desarrollo del presente articulo periodístico, surgen interrogantes insoslayables acerca de quienes aleccionan a estos mentalistas de poca monta, sin cuyo apoyo e instrucción los mismos no hubieran sido capaces de desarrollar estas artes ligadas al oscurantismo de las ciencias ocultas que causan un daño severo a la paz y tranquilidad de las familias colombianas, llegando al punto de la desestabilización ocasionada por sus actos delincuenciales.

Tengo conocimiento de oídas que existen escuelas fuera del país que están involucradas con servicios secretos de naciones de ultramar, los cuales les proporcionan instrucción calificada por mentalistas maestros, quienes supuestamente lo hacen esperando ser de utilidad en sus respectivas naciones para la practica del bien hacia sus semejantes, pero al final sucumben desviándose para la practica del mal ofreciendo sus servicios al mejor postor.

Valdría la pena que el estado investigara, dentro del mayor sigilo cuales son esas escuelas que operan en ultramar que instruyen a los nacionales colombianos en estos asuntos del mentalismo de poca monta para que una vez a su regreso al país estuvieran plenamente identificados , lo cual podría ser mediante la infiltración de agentes en esas ligas que se mueven en las sombras con el fin de evitar males posteriores a las familias de bien del país que pudiera afectar las buenas costumbres con esas artes que no se ven pero que se perciben utilizadas por sectores elitistas quienes la clasifican como su mejor arma por sus consecuencias desestabilizantes en la familia.

¿..Tiene esto que ver con los magos y saltimbanquis de los circos que van de pueblo en pueblo haciendo ver que salen palomas en sombreros de copas…? , realmente no lo creo porque los enunciados tienen finalidades de distracción públicas, mientras los mentalistas de poca monta se mueven en la discreción y el sigilo con la finalidad de que su actuar no se conozca, precisamente por tener como objetivos el robo y el apropiamiento de los bienes en las familias de bien del país.

Finalmente deseo expresar que he tenido conocimiento también de oídas, que existen dos hermanos gemelos ligados a las ciencias jurídicas, apodados chupo y chupito respectivamente, derivados de padres alemanes nazistas practicantes del sol negro que nos refiere el internet , quienes ejercen estas artes como maestros de las ciencias ocultas de mentalistas de poca monta al igual que una señora de pequeña estatura, tez blanca, mas o menos joven, cuyos nombres verdaderos no me han sido revelados, pero que aun enterándome de ello no es posible develarlos en forma publica por asuntos de la guarda en los secretos profesionales del periodismo.

Ya cuando la luz natural mengua en el Caribe colombiano para dar paso a la noche oscura que lo cubre todo con su manto negro, surgen necesariamente las cavilaciones, en la cual pienso en los fantasmas de que tanto se habla existen en las iglesias, los cuales para mi carece de importancia sustancial o como solemos decir el lenguaje del Caribe valen cinco centavos (one dime para colombianos con cultura americana), por ser de poca monta.

El mundo y la vida siguen su curso….

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