A medio palo

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Escrito por:

Amilkar Acosta Medina

Amilkar Acosta Medina

Columna: Opinión

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Unas declaraciones del Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Camilo Restrepo, levantaron una polvareda, al afirmar que el Proyecto de la Represa del Ranchería es un "elefante blanco a medias", esto es medio elefante blanco. 

Hasta cierto punto él tiene la razón, pues este es un proyecto que contempla dos fases y hasta ahora sólo se ha concluido una de ellas, la construcción de la presa, además de las redes de conducción a los dos distritos de riego, el de San Juan del Cesar y el del Ranchería y sus obras complementarias. 

Mientras no se concluya la segunda fase, dicho proyecto no cumplirá su cometido, que comprende las redes de distribución que lleve el agua hasta los predios a irrigar, efectivamente lo que tendremos allí es una especie de elefante blanco.

Según la Contraloría General de la República, en este proyecto como en casi todos los que se contrataron en la Administración anterior se presentaron sobrecostos, atribuibles en gran parte a la forma atolondrada como se licitaban y adjudicaban los contratos de obras sin estudios previos y sin diseños.

Lo ya construido debe considerarse un bien público con el que la nación apenas empieza a redimir una vieja deuda social que tiene con este departamento, por ello no se le debe cargar a la tarifa del agua en bloque.

Es decir, dicha inversión debe considerarse como un costo hundido que no se puede trasladar a la tarifa por el uso del agua, si se quiere que este proyecto sea viable y sostenible en el tiempo.

Así lo hizo la nación con ese otro elefante blanco que fue el Metro de Medellín, asumiendo los sobrecostos y respaldando su deuda.

Tal como están las cosas, a estas alturas el peor escenario es no terminar la obra y dejarla a medio palo, como se dice coloquialmente; el Ministro lo sabe, por eso se ha comprometido ante el país a llevarla a feliz término, porque de lo contrario allí habría lugar incluso para que la Contraloría General iniciara de oficio un juicio de responsabilidad fiscal por detrimento del patrimonio público.

Este redentor proyecto para La guajira no puede quedar como otros tantos en este país que hacen parte de la sinfonía de obras inconclusas para escarnio de la nación. Manos a la obra!

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