Debate a Carrasquilla: buscando el muerto río arriba

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El Pájaro de Perogrullo

El Pájaro de Perogrullo

Columna: Opinión

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El Senador Robledo, según la opinión pública general, es una persona muy conocedora de los asuntos económicos. No obstante, usa ese supuesto gran conocimiento de manera errada. En el caso de los llamados “Bonos Agua”, Robledo no busca hacerle ver a la opinión pública el verdadero problema, sino que busca apuntarse una victoria política frente al Gobierno Duque, a lo circo romano, maltratando, calumniando e injuriando al Ministro Carrasquilla.

Quiere la cabeza del Ministro en una bandeja. Quiere apuntalar sus posiciones políticas y de partido buscando el muerto río arriba. Robledo busca la calentura en las sábanas.

Para Robledo el problema es Carrasquilla, lo que él representa y lo que él hizo. Según Robledo, el Doctor Carrasquilla montó un esquema leonino, con altísimos intereses, se aprovechó indebidamente del esquema, enriqueciéndose al haberse ganado unos “fees” y un margen de intermediación, y empobreció a 117 municipios, conforme a que no se hicieron las obras y se robaron los recursos. Según Robledo, Carrasquilla se aprovechó de su posición de Ministro de Hacienda para hacer un negocio particular.
Estas imputaciones de Robledo, claramente mal intencionadas, calumniosas e injuriosas, que no son ciertas y, aún si lo fueren, no atacan el meollo del asunto.

Al final del día el problema es que algunos de los mandatarios locales, a pesar de contar con mecanismos de financiación para realizar obras de acueducto y alcantarillado cuando los municipios no eran sujetos de crédito, los mal usaron.

El problema no es endeudarse o si el endeudamiento es caro o barato (no se puede mirar si es caro o barato con espejo retrovisor), sino usar mal los recursos y no realizar las obras.

La corrupción es robarse o usar mal recursos públicos. Atacar e injuriar a personas que ayudaron a ingeniar mecanismos novedosos, y en su momento útiles, que fueron mal usados, es buscar al muerto río arriba y apalancar batallas políticas de desprestigio y persecución de una manera indebida e inútil. Igualmente, lo dicho por Robledo no se compadece con la realidad.

Carrasquilla ha dicho hasta la saciedad, y hay que creerle, pues es un hombre recto y probo, que su ganancia y participación fue solamente el “fee” de estructuración y no la diferencia de intermediación de los intereses. Igualmente, y así la evidencia lo indica, la ley y los decretos reglamentarios fueron expedidos después de su retiro como Ministro de Hacienda.

También, hay que recalcar que la ley de puerta giratoria no estaba vigente al momento de su retiro y de la ocurrencia de los supuestos hechos ilícitos o indebidos.
En este sentido, no es posible colegir que el Ministro fomentó y participó en la aprobación de un marco legal de manera soterrada para luego aprovecharse dolosamente, perjudicando a los municipios.

Otros aspectos a considerar, que los honorables congresistas no tomaron en cuenta, para saber que tan buen negocio y que tan leoninos eran los intereses, son las condiciones de mercado y si los inversionistas eran extranjeros. En primer lugar, las condiciones de mercado eran otras y los intereses eran superiores en esos días.
En segundo lugar, si se trata de inversionistas extranjeros, una tasa del 20% en pesos, cuando hay devaluaciones de hasta el 50%, es en realidad una tasa inferior al 10% en dólares, eso sin contar la pérdida del capital por la devaluación al requerirse más pesos para comprar los mismos dólares.

En conclusión, los municipios donde se mal usaron los fondos fueron perjudicados por sus alcaldes, no por Carrasquilla. Que eso quede absolutamente claro y que el debate político se haga donde toca y con quienes toca.

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