Perspectivas hacia la carrera presidencial

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Escrito por:

Jairo Franco Salas

Jairo Franco Salas

Columna: Opinión

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El próximo 27 de mayo se realizara la primera vuelta presidencial que permitirá la escogencia de dos candidatos para enfrentarse por la primera magistratura del país. Preguntamos ¿Quién será el próximo Presidente de Colombia? Para esclarecer este interrogante, nos circunscribimos a la puesta en marcha de una estrategia de aplicación efectiva que involucre de forma y contenido, el valor del compromiso con las motivaciones; caracterización ésta que ofrece un diagnóstico claro de las necesidades y soluciones que padece el pueblo colombiano; podría decirse es un escenario de expresión social que debe visibilizar las capacidades de cada candidato. 

En un marco de respeto, tendríamos que afirmar con fundamento en el mandato constitucional que el futuro Presidente debe ser aquel que pueda generar comportamientos responsables orientados hacia un cambio de actitud y un sentido de pertenencia que dignifique la vida de sus conciudadanos, que día a día, establezca esfuerzos para ofertar servicios ajustados a la satisfacción de las necesidades de los colombianos. Todos ellos sin lugar a equívocos, son candidatos capaces y dotados de serias propuestas; corresponde al pueblo a través de un voto decente, consciente y voluntario, escoger al de su preferencia. Es fundamental en este espacio de reflexión solicitar a los electores que participen con mayor ahínco en el ajedrez político para disminuir al máximo la apatía y abstinencia que por años ha caracterizado el país. Por su parte los candidatos están obligados a articular estrategias de acciones focalizadas al entendimiento práctico, sencillo y claro de los votantes, para que su intención de voto sea correcta y no se invalide.

El ciudadano al momento de votar debe visionar una política integral, de gran avance territorial, que no sea modificada en su sana intensión, ni demagogia, ni revanchismo; sino que sea un modelo que proyecte al ciudadano hacia la atención de servicios eficientes y oportunos en materia de salud y educación, que se constituyen en serios y álgidos problemas por su ineficacia y poca cobertura en atención. Un buen candidato presidencial debe priorizar su programa de gobierno en acciones que se articulen a la modernización y tecnología que a gritos pide Colombia. El próximo presidente debe caracterizarse por ser dueño de una propuesta de cambio que conlleve a políticas públicas, de respeto de derechos, incluyente, que en los últimos periodos se ha perdido. Los electores exigen una dinámica de reactivación que permita construir una sociedad prospera y de bienestar para todos, donde se incentive la adopción de valores, la real convivencia pacífica y una forma sana y practica donde la concordia, paz y tolerancia reine por doquier.

Un aspecto de vital trascendencia lo constituye el hacer presencia con obras de inversión social en aquellos lugares donde la esperanza ha huido por causas de la guerra y sobre todo por el abandono estatal; así mismo avanzar a ritmo acelerado en la disminución de la pobreza, la rivalidad política enfrentada, el clientelismo, la corrupción; todo esto soportado en un gobierno de auténtica democracia que involucre sus esfuerzos en la implementación y estrategias que permitan mejorar la calidad de vida de los colombianos.

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