Escogencia de candidato para la alcaldía de Santa Marta

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Alfonso Lopez Carrascal

Alfonso Lopez Carrascal

Columna: Pedagogía Constitucional

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La Constitución Política en su Art. 108, modificado por el Art. Segundo del acto legislativo 01 de 2009, consagra que los partidos y movimientos políticos con personería jurídica reconocida, podrán inscribir candidatos a elecciones y además, que dicha inscripción, deberá ser avalada por el respectivo representante legal del partido o movimiento, o por quien este delegue. Igualmente la Constitución Política en su Art. 263, modificado por el Art. 11 del Acto Legislativo 01 de 2009, dispone que para todos los procesos de elección popular, los partidos y movimientos políticos, presentarán listas y candidatos únicos, cuyo número de integrantes no podrá exceder el de curules o cargos a proveer en la respectiva elección, señalándose que el Art. 9º. De la Ley 130 de 1994, considerado como estatuto básico de los partidos y movimientos políticos concede a los partidos y movimientos políticos, el derecho a postular candidatos a cargos de elección popular.

Dichas la relacionadas premisas, en el caso del Partido Liberal, corresponde a los directorios departamentales, en coordinación con el respetivo directorio municipal, establecer la conveniencia de adelantar los siguientes mecanismos: Consulta Interna, Consulta Popular, Encuesta Abierta o Encuesta entre Militantes para la Selección del Candidato, recomendación en el caso de Alcaldías y Gobernaciones en que no se presenten candidatos de unidad debidamente inscritos, ante las autoridades territoriales del partido, mecanismo de carácter obligatorio. En el caso del Magdalena, ya precluyó la oportunidad de autorizar consulta, para Gobernador y Alcaldía de Santa Marta, quedando en pie dos mecanismos, el de la encuesta o el de la designación por el propio director Nacional del Partido.

Se ha visto en Colombia, el cuestionamiento de las empresas encuestadoras, en la mayoría de las veces por las informaciones parciales de sus resultados en los medios de comunicación y estamos a la espera de que el Consejo Nacional Electoral, presente un Proyecto de ley al Congreso, que regule la materia de la encuesta, para que algunas de dichas empresas, sino todas no induzcan y manipulen la opinión pública por sus métodos de muestreo, que muchas veces demuestra la popularidad del candidato, antes que mostrar su capacidad para el cargo.

La encuesta debe ser personalizada, a diferencia del sondeo que se hace vía telefónica. Además, hoy con el desplazamiento forzado que inunda las ciudades en su periferia, se hace imposible que el encuestador pueda llegar a esas zonas y establecer que dichas personas conozcan al candidato o candidatos.

Por eso se dice que la mejor encuesta debe ser la del día de las elecciones. Para el caso que nos ocupa el mecanismo de encuesta puede ser abierta o popular y la encuesta cerrada entre los militantes del partido, pero en este último caso no se puede dar fe de que los militantes sigan perteneciendo al partido, lo que implica, que el Director Nacional del Partido, con la asesoría de los Directorios Territoriales y mirando la hoja de vida y la capacidad de gobernabilidad que pueda tener el postulante o precandidato, se escoja al candidato, teniendo también en cuenta que estamos ante nuevos tiempos que exige de gobernantes y estilos diferentes que puedan satisfacer el bien común y las necesidades de un pueblo, cada día más necesitado por los problemas de los servicios públicos caros y muchas veces abusivos de su posición dominante y otras veces sometidos al imperio de las concesiones, que limitan los ingresos de las ciudades capitales.

La encuesta, de hacerse, debe realizarse en los medios pensantes de la ciudad, en que el voto no se ve amarrado por intereses y haciendo claridad que los subsidios a las personas más necesitadas no es el regalo de un determinado movimiento o grupo político, sino que conlleva y lo es, una política de Estado, que debe cumplir todo gobernante, sin que la más necesitada se sienta presionada, de que se le va a quitar el susidio, si no vota por el candidato determinado del grupo de gobierno .

Estamos de acuerdo con el presidente Santos de que verdaderamente esa política, que no debe mirarse como populismo, sea mejorada en beneficio de esas personas, más en una época en que los desastres de la naturaleza y las necesidades de algunos servicios exigen mayor trabajo de los gobernantes a elegirse. Dejamos escritas estas reflexiones, para que la dirigencia del partido, tome o utilice los mejores mecanismos de elección interna del partido y la gente pensante también reflexione.

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