Habemus Nobel Pax

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Jorge Caicedo Correa

Jorge Caicedo Correa

Columna: Opinión

e-mail: [email protected]

El 7 de octubre del 2016 a las 07:03 horas el señor Presidente de la República comentó que a las 04:30 horas del mismo día fue despertado por su hijo, quien le informó que le habían otorgado el premio Nobel de la Paz.

La noticia llegó cuando el país estaba dividido entre el Sí a lo acordado en La Habana y el victorioso No, dilucidado en el plebiscito de 2 de octubre de 2016.

El Nobel se otorga por haber llegado a la paz o por el esfuerzo por obtenerla, en nuestro caso, el esfuerzo de obtenerla ha sido tenaz.


El camino que tiene el Presidente es tortuoso, el líder de las Farc ‘Timochenko’ en contra de lo anteriormente acordado que los diálogos serían refrendados en un plebiscito de obligatorio cumplimiento, ahora dice que de lo firmado no hay nada que corregir.

El victorioso No, no acepta lo que denomina “Reforma Agraria” sino que se debe contar con la Agro Industria, esto es una producción empresarial a mayor escala. Ya Colombia vivió las “Repúblicas Independientes” y es mejor no repetir la terrible historia de feudos dominados por una minoría violenta y asesina.

El punto álgido es la Justicia Transicional, se puede tomar como si las Farc en vez de ser narcotraficantes, se consideran legítimos opositores al Gobierno.

El artículo 60 del acuerdo de justicia, es muy claro, los que hayan cometido delitos de lesa humanidad con solo decir toda la verdad, no tienen pena carcelaria o una medida equivalente. Este artículo va en contravía del Artículo 77 del Estatuto de Roma. Soy de centro, decida usted amable lector.

Los miembros de las Farc se niegan a ser juzgados por una justicia que consideran corrupta, entonces se propone crear una justicia transicional dentro de la jurisdicción ordinaria de la justicia nacional, adscritas al Tribunal Superior de Bogotá, con una segunda instancia en la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia, con magistrados colombianos y abogados defensores que podrían ser extranjeros, ampliando la aplicación de amnistía e indulto a no combatientes, modificando el régimen de sanciones con un mínimo de 5 años y un máximo de 20 años de privación de la libertad en granjas agrícolas. Sería el cambio ideal.

Se considera que el “partido político” de las Farc, tiene excesivos beneficios, emisoras, canal de TV e inexplicablemente con asiento en el Consejo Nacional Electoral por lo cual; deben tener las mismas prorrogativas que los partidos políticos actuales, sin asiento en el CNE, que es un “Caballo de Troya” y las curules especiales por 8 años, no podrán ser ocupados por condenados por delitos graves o de lesa humanidad autorizados en el Articulo 36 del acuerdo.

En cuanto a la reparación a las víctimas, considero que no solo deben pedir perdón sincero, sino repararlos hasta donde puedan, por eso deben hacer un inventario de los bienes para ese fin, porque no solo es decir “perdóname por X secuestro” sino me diste estos millones y yo te los devuelvo, la vida del secuestrado o el tiempo amarrado y encadenado no lo pueden devolver.

Además es un exabrupto crear un equipo de investigaciones para los enemigos de la paz bajo la egida de las Farc, que podrían considerar cuál es el enemigo y convertirse en súper inquisidores con la facultad de reabrir casos juzgados

Más Noticias de esta sección

Publicidad