Agua pasó por aquí, cate que no la vi

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Germán Vives Franco

Germán Vives Franco

Columna: Opinión

e-mail: vivesg@yahoo.com

La bolsa o la vida, dijo en tono amenazante el asaltante.  Despectivamente la víctima lo confrontó: Estás loco si crees que me vas a intimidar con una pistolita de agua; a lo que el asaltante respondió: si, pero con agua del río Magdalena.  Y temiendo por su vida, la víctima cedió a las pretensiones del asaltante. 

 

Pues resulta que esta agua del chiste, es la misma que quieren convertir en agua potable para solucionar el problema del agua en el departamento del Magdalena. Sin exagerar, es menos peligroso tomar agua del vertedor de aguas negras de Santa Marta que del río Magdalena, ya que este último es la alcantarilla del país, y contiene una gran cantidad de desechos químicos que pone los pelos de punta.

Es claro que la tecnología hoy permite hacer que agua de desecho sea procesada para hacerla potable, y por esto no es descabellado utilizar el agua del río Magdalena para solucionar el problema del agua potable.  Me preocupa la estrategia, que es la solución a largo plazo, porque se basa en la presunción de que el río Magdalena va a mantener el mismo caudal por siempre y que las condiciones no van a cambiar.Esta estrategia es equivocada ya que la evidencia del efecto de los cambios climáticos en la naturaleza, no deja dudas de que el ecosistema va a alterarse, aunque no sepamos cómo.

 Creo que en lo referente al departamento del Magdalena, la solución al agua potable es multimodal; es decir, debemos implementar varias soluciones para asegurar el vital líquido.

El primer paso, es reforestar la Sierra Nevada. Segundo, el agua no es un recurso infinito y es bastante escaso por lo tanto es imperativo reciclar el agua desecho y reutilizarla tanto como sea posible, sobre todo en Santa Marta que es la ciudad más poblada del departamento. Hay que construir represas, utilizar plantas desaliniza-doras, pozos, entre otras soluciones. 

Es que la solución al agua en general, y al agua potable en particular tiene que ser pensada para sostener el cuádruple de la población que tiene el Magdalena hoy.  Sería absurdo  que en quince o veinte años, se  confronte el mismo problema. 

Es difícil hacer futurología, pero con toda seguridad este mismo problema en quince o veinte años tendría un cariz muchísimo más complejo y muchísimo más costoso.

Esto no quiere decir que todo se tenga que hacer inmediatamente; simplemente, hay que planear bien y comenzar a ejecutar escalona-damente.  El desarrollo y competitividad del departamento requieren que el tema del agua esté solucionado.  De hecho esta sería una ventaja comparativa para atraer inversión. No puede haber turismo ni agricultura ni prácticamente nada si no hay agua.

Hoy tanto gobernador como alcalde de Santa Marta, dicen que la solución al problema ya está diseñada y que los recursos ya están asegurados.  Me permito ser escéptico ante tales afirmaciones. En parte porque en plena campaña electoral, y teniendo ambos mandatarios intereses en juego, es beneficioso para ellos afirmar que el problema está solucionado, dejando así sin lema de campaña a más de uno.

También soy escéptico porque hay proyectos de proyectos, y sería bueno conocer cuáles son los proyectos para los cuales el ciento por ciento de los recursos están asegurados.

¿Un par de pozos? ¿Cuatro alberquitas aquí y allá? No señores, la afirmación de los mandatarios es simplista y aquí todavía hay mucha tela por cortar.  Así como también son simplistas las soluciones planteadas por los candidatos que han hecho del tema del agua su tema de campaña, y que son las mismas de los mandatarios de turno.  No hay nada novedoso en las propuestas.

Ahora bien, con pronósticos de que el 2016 va a ser un año complicado para la economía colombiana y que el gobierno nacional no va a tener recursos suficientes para atender todos los proyectos que le presenten o presentados, ¿Cómo están tan seguros nuestros mandatarios de que no les van a poner conejo?  ¿Hay recursos para qué y cuándo?  La inteligente priorización de proyectos y cronogramas es fundamental porque no todo lo que se quiere hacer se va a poder hacer.  Es la nueva realidad económica y más nos vale que la asimilemos rápidamente.

Más Noticias de esta sección

Publicidad