El Plan Centro sigue a medias

Informe Especial
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Casi una década después de culminada la primera etapa del Plan de Especial Protección del Centro Histórico de Santa Marta, aún no hay señales del inicio de la segunda fase, la que contribuiría a la transformación del corazón de la ciudad.

 

La segunda parte del proyecto era ambiciosa y contemplaba un verdadero cambio de la zona antigua de la capital del Magdalena, sin problemas de vendedores informales, parqueo o congestión del transporte. Conozco todo lo que no se hizo.

Por: Daniela A. García G.

Redacción EL INFORMADOR

Se imagina usted caminar con tranquilidad por los andenes de la avenida del Ferrocarril (carrera 8) observando con calma las vitrinas de comercios formales, pasando entre hoteles y restaurantes, y luego avanzar hacia la Campo Serrano (carrera quinta) sin tener que esquivar en las aceras a vendedores ambulantes o estacionarios.

O tal vez andar por los amplios costados de la avenida del Fundador (carrera primera) en dirección a la Santa Rita (calle 22), entrar a un centro cultural en el antiguo hospital San Juan de Dios o descansar en una plaza frente a la iglesia del mismo nombre.

Todo eso sería posible de haberse implementado en su totalidad el Plan Especial de Protección del Centro Histórico de Santa Marta, mejor conocido como el ‘Plan Centro’, un proyecto que se gestó desde el año 2002, y cuya primera fase se ejecutó entre los años 2007 y 2009.

El objetivo era “revitalizar de manera integral el Centro Histórico de Santa Marta con la participación de las autoridades, el sector privado, los gremios y la comunidad, para elevar la calidad de vida urbana, poner en valor el patrimonio, afianzar la identidad cultural samaria y consolidar las actividades turísticas y residenciales”.

La primera fase

La primera etapa del plan incluyó la recuperación de bienes patrimoniales y espacios públicos importantes, como el Camellón de la Bahía, los parques de Bolívar, Santander (de los Novios) y San Miguel, y las plazas San Francisco y de la Catedral, así como la peatonalización de calles como Tumbacuatro (19) y el Callejón del Correo (carrera segunda).

Para la fase inicial fueron 21 mil millones de pesos los conseguidos gracias a la gestión del entonces presidente Francisco Santos, con los que se recuperaron 120 mil metros cuadrados de espacio público en el Centro Histórico, lo que permitió una valorización de 700 por ciento de la zona antigua de Santa Marta y la creación de más de 200 nuevos locales comerciales, cuenta la arquitecta Mónica Villalobos, exdirectora de la desaparecida Corpocentro y promotora del proyecto.

Lo que quedó en el tintero

Pero la segunda fase no era menos ambiciosa, incluía el mejoramiento urbano de las avenidas Campo Serrano y Ferrocarril, la recuperación de inmuebles patrimoniales importantes como el Teatro Santa Marta y el hotel Tayrona, el renacimiento de la antigua plaza Santa Rita, entre otras obras que implicaban darle un verdadero cambio de cara a la zona antigua de la capital del Magdalena.

También contemplaba la reorganización del transporte, para que este no circulara en su totalidad por el centro; la creación de zonas de parqueo, para reducir los problemas de movilidad; y la reubicación de todos los vendedores informales, para recuperar el espacio público.

Pero casi una década después de culminada la primera etapa, no hay vestigios de que arranque la segunda. Peor aún, lo que se hizo en la fase inicial tiende a deteriorarse, debido a la falta de conservación y mantenimiento.

A juicio de Villalobos, la segunda parte no se concretó “por falta de voluntad de la administración local” actual. Agrega que la concepción del ‘Plan Centro’ y la ejecución de la primera etapa se lograron con el apoyo de cinco alcaldes y senadores, todos haciendo gestiones y tocando puertas. Además participaron diferentes actores como Sociedad Portuaria, Gobernación del Magdalena, Universidad del Magdalena, Cámara de Comercio, cooperación francesa, entre otros.

Para Villalobos, actualmente el camino a seguir es retomar el plan, ajustarlo y  actualizarlo. Hay mucho trabajo por hacer, considerado que no existe un ente que verdaderamente se encargue de la preservación del Centro Histórico con una visión integral, que incluya la cultura, el turismo, la arquitectura, la seguridad, la economía y la sociedad.

“Es triste que el Plan Centro no se haya continuado, pero más triste es que se deje morir lo que se hizo”. (Ver video de la entrevista en www.elinformador.com.co)

Monumento Nacional

El Centro Histórico de Santa Marta fue declarado Monumento Nacional en la Ley 163 del año 1959.

“El Centro no es solo un conjunto de casas viejas, sino justamente el centro de todo, donde están la Alcaldía, la Gobernación, los entes públicos, es la centralidad urbana, donde todo confluye”, Mónica Villalobos, exdirectora de Corpocentro.

Segunda fase del Plan Centro

Renovación de la fachada de la avenida del Ferrocarril

La idea consistía en demoler la actual fachada de la avenida del Ferrocarril, que se encuentra totalmente deteriorada, para crear un nuevo borde urbano que subiera seis pisos, que se convirtiera en una vitrina comercial y zona turística, con establecimientos en la planta baja y restaurantes y hoteles en los niveles más altos. Fue concebida como un proyecto autosostenible, netamente con inversión privada, por lo que las autoridades solo debían hacer gestiones para materializarla.

Costo proyectado en 2004: $ 14.211.450.000



Centro residencial

La segunda fase del Plan Centro incluía la creación de una línea de crédito a tasa cero por parte de la Financiera para el Desarrollo Territorial, Findeter, para los residentes de la zona antigua de Santa Marta, como un incentivo para que estos pudieran renovar sus casas y garantizar su permanencia en el lugar. La idea era promover que el centro no se convirtiera en una mera escenografía, sino que tuviera vida a través de sus habitantes.

Reestructuración del sistema de transporte urbano y de las rutas de buses

La segunda fase del Plan Centro preveía la necesidad de reestructurar las rutas de buses existentes, de tal manera que se evitara que el 100% tuvieran como lugar de paso el Centro Histórico, minimizando así el congestionamiento vial.

Así mismo, tenía prevista la creación de áreas de paradas específicas, llamadas ‘zonas de transferencias’, en los siguientes puntos:

  • · Parqueadero Camellón Rodrigo de Bastidas
  • · Avenida del Ferrocarril (Zona “El Polvorín”).
  • · Avenida del Ferrocarril cerca de la avenida del Libertador.
  • · Avenida del Ferrocarril con Santa Rita (“El Rumbódromo”)
  • · Avenida Hernández Pardo con Santa Rita.

En dichos puntos también se reubicarían a vendedores ya formalizados y se habilitarían parqueaderos.

Costo proyectado en 2004: $ 11.745.000.000

Reorganización de los comerciantes informales

El plan tenía previsto reubicar a los vendedores estacionarios informales apostados en la avenida Campo Serrano y otras áreas del Centro Histórico en el Mercado Público y en sitios adecuados en las llamadas ‘zonas de transferencia’, es decir, donde llegarían las diferentes rutas de buses.

La idea era que los comerciantes informales pudieran convertirse en formales por medio de establecimientos viables económicamente, liberando el espacio público de un uso inapropiado e indiscriminado que no solo sobrepasa su capacidad, sino que se convierte en generador de inseguridad y deterioro general de la calidad de vida de todos los habitantes de Santa Marta.

Reorganización de la avenida Campo Serrano

La segunda fase del Plan Centro no solo incluía la recuperación del espacio público de la avenida Campo Serrano, a través del despeje de sus andenes de vendedores informales, sino la habilitación del doble sentido para la circulación de vehículos, de manera que los conductores pudieran movilizarse en las direcciones norte y sur de la ciudad.

Costo proyectado en 2004: $ 1.050.116.251

Recuperación del hotel Tayrona

El plan tenía previsto recuperar el antiguo hotel Tayrona, sede actual de la Gobernación del Magdalena, para volver a convertirlo en una estancia de lujo, gracias a su ubicación privilegiada y sus características arquitectónicas.

Desde el punto de vista del patrimonio es una de las construcciones más significativas de la ciudad; diseñada por el arquitecto cubano Manuel Carrerá, por encargo del gobernador José Benito Vives De Andréis; la cual tiene categoría de Monumento Nacional y posee una arquitectura singular y característica de 1950.

Renacimiento de la Plaza Santa Rita

El proyecto incluía la recuperación de la plaza Santa Rita, que funcionaba como atrio de la iglesia San Juan de Dios (en la avenida Santa Rita -calle 22- con calle del Río –carrera segunda-), convertida en un edificio de uso comercial, hecho con el que se le restó área verde y espacio público al Centro Histórico.  La propuesta era derribar la edificación actual y rehacer la plaza que existía anteriormente.

Costo proyectado en 2004: $ 1.566.663.090

Creación de la Plaza de la Gobernación

Debido a que la segunda fase del Plan Centro contemplaba rescatar el hotel Tayrona e impulsar la avenida del Ferrocarril, tenía previsto trasladar la sede de la Gobernación del Magdalena a un nuevo edificio en la Ferrocarril y crear en frente la Plaza de la Gobernación, que incluía la construcción subterránea de varios niveles de parqueaderos.

Eliminación del cableado aéreo

El proyecto incluía la eliminación de las redes eléctricas aéreas en fases, que permitiera gestionar y recaudar paulatinamente los recursos para su ejecución total. La Empresa de Energía Eléctrica debía realizar los estudios correspondientes, previendo los lugares de ubicación de los transformadores para cada cuadra y las acometidas para los inmuebles, así como el presupuesto por zonas.

Costo proyectado en 2004: $ 14.476.642.494

Centro Cultural San Juan de Dios

La propuesta contemplaba convertir al antiguo hospital San Juan de Dios en un Centro Cultural, con la creación de un museo de Arte Religioso, para lo cual se contaba con todo el interés y disposición de la Curia Diocesana de Santa Marta.





 

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