Al coliseo de Gaira lo construyeron sin licencia y de ‘ñapa’ lo entregaron dañado

El suministro del reflector exterior, la CGR no encontró instalado en la obra. No obstante, ya le fueron pagados al contratista, al igual que los del exterior de las fachadas y el aviso luminoso de emergencia.

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El órgano de Control evidenció que la obra no está cumpliendo con la función para la cual se construyó y está generando factores de deterioro de obras internas del Coliseo y pese a que restringe el uso del escenario deportivo, la comunidad en la actualidad hace uso de este.

El Coliseo de Gaira que fue remodelado por la administración Distrital para la XVIII edición de los Juegos Bolivarianos en Santa Marta 2017; a la llegada de la temporada deportiva el escenario no solo estaba inconcluso, sino que terminó inundado en medio de un aguacero, con el consecuente deterioro del piso de madera.

Lo anterior, es uno de los antecedentes que se registraron en este escenario deportivo que para este año fue objeto de investigación por parte de la Contraloría General de la República.
 
La Alcaldía tenía planificada una inversión de unos 2.684 millones de pesos, pero con adiciones terminó costando 4.022 millones de pesos, sin contar con los costos de diseño e interventoría, la cual fue contratada por 170.665 millones de pesos.

Es de resaltar que el acta de inicio fue suscrita el 30 de noviembre de 2015 con fecha de terminación en cuanto al proceso de liquidación para el 1 de diciembre de 2018, pero las filtraciones de agua provocaron levantamientos del maderamen y además de no contar con suministro eléctrico por la falta del Retie y Retilap, fueron situaciones que mantuvieron el escenario cerrado a la comunidad sin un recinto para la práctica de deportes durante cerca de dos años.
El piso es de color gris y no evidenciaron el piso de color azul y el supervisor especifica que no se instaló, sin embargo, el valor pagado fue de vinilo azul y no gris, siendo este del mismo valor.
El piso es de color gris y no evidenciaron el piso de color azul y el supervisor especifica que no se instaló, sin embargo, el valor pagado fue de vinilo azul y no gris, siendo este del mismo valor.

Licencia de construcción

En cuanto a la licencia de construcción, la cual fue expedida el 8 de septiembre de 2017, aunque el acta de inicio de la obra fuera suscrita el 30 de noviembre de 2015 para terminarla en junio de 2017, para ese momento no se contó con dicha documentación. Lo anterior fue por desconocimiento de la normatividad vigente, dando a entender que dos años antes del cumplirse el acto administrativo se autorizó su ejecución.

Sin embargo, la entidad mediante oficio, dijo que la omisión inicial se atribuye al contratista y al interventor, pero no fue de recibo por parte de la CGR, dado que toda obra de construcción, antes de su licencia pública debe contar con la totalidad de los diseños técnicos.
Problemas evidentes en la parte estructural presenta el escenario deportuvo.
Problemas evidentes en la parte estructural presenta el escenario deportuvo.

Otros hallazgos

Con relación a los daños en el maderamen debido a las filtraciones por las lluvias, el gerente de Infraestructura en ese entonces, que era David De Marchena dijo que entre el 10 de mayo y 10 de junio de 2018 se había hecho unos requerimientos a Seguros del Estado para el cumplimiento de las pólizas y el contratista MCI Ingenieros Contratistas Ltda respondería por los arreglos.

Pero más de un año después, la CGR evidenció en una visita de inspección fiscal a la obra, hecha el 26 de septiembre de 2019, en compañía del apoyo a la supervisión de la gerencia de Infraestructura y un representante del contratista y, aunque fue citada la interventoría, no se hizo presente durante el recorrido, se realizó la verificación de la calidad de los trabajos.

Esta inspección permitió evidenciar que el tejado instalado por el contratista de obra, no evita que el agua lluvia ingrese al interior del Coliseo dado que presenta una gran cantidad de filtraciones. Así mismo, se evidenció mal funcionamiento de uno de los tragantes instalados a nivel de la cubierta y una de las bajantes instaladas. De esta manera estos elementos no están cumpliendo la función para la cual fueron incorporados en este proyecto; situación además que está facilitando el deterioro de obras al interior del coliseo, como ya se había mencionado, en el maderamen.
El tejado instalado por el contratista de obra, no evita que el agua lluvia ingrese al interior del Coliseo dado que presenta una gran cantidad de filtraciones.
El tejado instalado por el contratista de obra, no evita que el agua lluvia ingrese al interior del Coliseo dado que presenta una gran cantidad de filtraciones.

También notó que la obra no está cumpliendo con la función para la cual se construyó y está generando factores de deterioro de obras internas del coliseo y restringe el uso del escenario deportivo por parte de la comunidad.

El cálculo de la obra según el informe de la CGR está de la siguiente manera:

- La CGR evidenció que una de las bajantes no estaba cumpliendo con su función de conducir el agua lluvia a su evacuación.

- Uno de los tragantes no estaba cumpliendo con su función de evacuar el agua desde el tejado hacia la bajante. Este elemento evidenció fugas, filtraciones y taponamiento.

- Se evidenció gran cantidad de filtraciones hacia el interior del Coliseo. Lo anterior determina que la cubierta no está cumpliendo la función para la cual se contrató.

La situación detectada, fue causada por la debilidad en las funciones de construcción, de interventoría y de supervisión de la gerencia de Infraestructura, por entregar, recibir y pagar, respectivamente, la obra de baja calidad que no está cumpliendo con la función para cual se construyó y está generando factores de deterioro de obras internas de coliseo y restringe el uso del escenario deportivo por parte de la comunidad.

Un hallazgo con incidencia fiscal

A su vez, el efecto generado es el detrimento al patrimonio público avaluado en $158.245.104. Un hallazgo con incidencia fiscal por el valor indicado y presunta incidencia disciplinaria.

La CGR mediante oficio enviado el 16 de octubre de este año, frente al tema que ha venido notificando a la empresa contratista MCI Ingenieros y a la aseguradora Seguros del Estado sobre dichas falencias para la solución de los inconvenientes mencionados, el contratista respondió.

El contratista afirma que el contrato a la fecha no ha sido liquidado, presentándose un saldo a favor del contratista, del cual podrán ser descontados valores correspondientes a los ítems que no cumplen con las especificaciones técnicas para garantizar la calidad y estabilidad de la obra.

Sin embargo, dado que los ítems cuya calidad se encuentra comprometida, ya se pagaron en su totalidad y la CGR no evidencia gestión efectiva por parte del contratista para subsanar lo detectado por este ente de Control.

La CGR realizó la verificación de las cantidades de obras ejecutadas y recibidas, y evidenció que al contratista le recibieron y pagaron una obra que no fue ejecutada.

Además, se conoció que, a partir de este martes, ya comenzaron a gestionar con la aseguradora para que subsane las imperfecciones de la estructura.

Lo que el órgano de control encontró en la obra

El piso es de color gris y no evidenciaron el piso de color azul y el supervisor especifica que no se instaló, sin embargo, el valor pagado fue de vinilo azul y no gris, siendo este del mismo valor.

En los ajustes a los diseños estructurales, arquitectónicos, hidrosanitarios y eléctricos, pidieron a los contratistas soportes de esos ajustes, pero estos no fueron evidenciados.

El suministro del reflector exterior, la CGR no encontró instalado en la obra. No obstante, ya le fueron pagados al contratista, al igual que los del exterior de las fachadas y el aviso luminoso de emergencia.

El efecto generado es el detrimento al patrimonio público avaluado en $158.245.104. Un hallazgo con incidencia fiscal por el valor indicado y presunta incidencia disciplinaria.

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