Falta de agua pone en riesgo a animales del Cesar

En el Cesar hay casi una decena de humedales que en verano entra en crisis.

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Expertos señalan que el mayor enemigo de la fauna y flora son los habitantes que circundan  el territorio, que se sirven de la vulnerabilidad de los ecosistemas para quemar y cazar.

La falta de agua por el fenómeno de El Niño deteriora el hábitat de muchas especies de animales en el Cesar. Recientemente se conoció la noticia de los cuatro manatíes que habían quedado atrapados en pequeños charcos en los que se reduce el río Caño Viejo, del corregimiento Campo Amalia, jurisdicción Aguachica.

Tras este suceso se suman las tortugas hicoteas, el chigüiro, caimanes, nutrias y por supuesto los peces. En la misma zona de Campo Amalia muchas tortugas hicoteas no han contado con la misma suerte de los manatíes por la caza indiscriminada de vecinos del sector.

En el Cesar hay casi una decena de humedales que en verano entran en crisis.

El caso de los manatíes es especial por la participación de la comunidad. Normalmente, los habitantes del sector aledaño a las lagunas cazan los animales que quedan atrapados en los charcos en los que se convierten algunos caudales, denuncia la Red de Fauna y Flora Silvestre de Corpocesar.

Los animales sufren

Por eso, la Red de Fauna en época de verano atiende a diario casos parecidos de traslado de animales que se encuentran atrapados. “Todo el complejo cenagoso del sur del Cesar, y obviamente de todo el país, sufre con las reducción de su caudal. Ahora están sufriendo los animales porque las ciénagas se han sedimentado en su gran mayoría, entonces el agua que alberga es menor y se seca más rápido”, detalló el Julio Suárez, director de Corpocesar.

La quema y la caza

El director de la Corporación indicó que la mano del hombre golpea a las especies. Los particulares hacen quemas para cazar: galapagas, el ponche, babilla, abejas africanas.

Por su lado, agregó que no es el verano, que en sí es una temporada climática circular, sino las condiciones que facilitan la caza de las especies.

“Hay que entender que el verano en sí mismo no es un reto para ninguna especie. Los periodos de sequía son procesos normales, que bajo ciertas circunstancias tienden a ser más intensos o más benévolos.

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